Ahora más que nunca es importante proteger nuestra salud y la de quienes nos rodean,por eso, es bueno ser meticulosos con la limpieza de los objetos con los que interactuamos a diario, como por ejemplo un reloj.
2. Controles de hermeticidad: Es prudente realizar controles periódicos para comprobar esta cualidad en tu reloj. Lo más recomendables es hacerlo cada dos años, o anualmente si se practica deportes en contacto con el agua.
3. Cambio de pila: Los técnicos especializados y autorizados conocen la mejor forma para sustituir las piezas de origen, es recomendable acudir a ellos para realizar este tipo de cambios.
4. Cuidado de las correas y periodicidad de cambio: Mantener las correas limpias es de suma importancia. Las de resina y de metal (acero inoxidable) pueden lavarse con agua, jabón neutro y secarse bien con un paño suave. En caso de que la correa sea de cuero, cuida que entre en contacto con agua, con sustancias grasas o con cosméticos, así como una exposición muy prolongada al sol para evitar el desgaste o la pérdida de color; es recomendable limpiarlas con un paño suave y mantener en un lugar ventilado. De acuerdo a expertos se recomiendan los siguientes plazos para realizar cambio de correas: para correas de piel cada 12 meses, correas de resina cada 5 años y correas de metal cada 10 años.