BARCELONA Ciencia -  8 de octubre 2014 - 11:54hs

Operan en España a fetos afectados de espina bífida con una nueva técnica

Científicos españoles han desarrollado una nueva técnica endoscópica, denominada fetoscopia, para someter a operaciones quirúrgicas a fetos a través dos pequeños orificios hasta el útero de la madre y corregir el defecto en la médula espinal del bebé.

Los médicos del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona (noreste) presentaron hoy en una conferencia de prensa los resultados de las operaciones que han llevado a cabo con esta nueva técnica a las 20 semanas de gestación, con la que aseguran que han logrado reducir las secuelas de la enfermedad y las malformaciones.

Explicaron que en 6 de las 9 pacientes intervenidas hasta ahora se ha logrado reducir la prematuridad, ya que los niños han nacido a término, mientras que con la cirugía abierta nacían a las 32 ó 34 semanas de gestación.

Además, los cirujanos indicaron que con esta intervención fetoscópica sellan el defecto en la médula del feto con un parche especial llamado " Patch and Glue ".

La jefa del servicio de Medicina Física y Rehabilitación y coordinadora de la Unidad de Espina Bífida, Ampar Cuxart, explicó que esta patología, que es un defecto en el cierre del tubo neural primitivo, se da en " el momento de la fase embrionaria en que se cierran las vertebras ".

La variante más grave y más frecuente de espina bífida es el llamado Mielomeningocele, que provoca un déficit motor y sensitivo y anula el control de los esfínteres, lo que causa disfunciones urinaria, fecal y sexual.

Antes, los equipos médicos debían esperar al nacimiento para operar, pero a partir de 2011 son posibles las operaciones neonatales, en las que hay una mejor protección de la placa neural expuesta al líquido amniótico.

El doctor José Luis Peiró, quien también es director en cirugía fetal endoscópica del Cincinnati Fetal Center (EEUU), aseguró que aunque estos son unos " resultados preliminares, son muy alentadores ", y destacó que el equipo investigan para simplificar la operación.

La nueva técnica, menos invasiva para la madre y para el feto, reduce problemas serios como la hidrocefalia, problemas derivados de la malformación de Chiari II o problemas locomotores, que complican la vida de los afectados.