AFP

La línea de tren de alta velocidad Francia-España, que unirá Barcelona a París, Marsella, Lyon y Toulouse, será inaugurada el domingo, con varios meses de atraso.

Cada día se realizarán dos trayectos ida y vuelta entre París y Barcelona, y uno entre Barcelona y Lyon, Toulouse y Marsella. A mediados de 2014, los trayectos serán aumentados entre Barcelona y estas tres ciudades francesas.

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En total, 17 ciudades españolas y francesas quedarán unidas por el nuevo AVE Francia-España, explotado comercialmente de manera conjunta por las compañías ferroviarias de los dos países, la SNCF y la RENFE. Sólo el segmento entre Montpellier y Figueras no será de alta velocidad.

"Hay que crear el mercado, llenar los trenes, después agregaremos. Queremos adaptarnos a las variaciones de temporada", explica Jean-Yves Leclercq, director de la SNCF para Europa. La compañía francesa apuesta principalmente por una clientela de turismo.

El precio del billete de ida París-Barcelona varía entre 59 y 170 euros. Cuando se abrieron las ventas el 28 de noviembre, se vendieron en pocas horas 2.000 billetes.

Hasta ahora, se han vendido 30.000, indica la SNCF, que rehúsa avanzar una previsión de facturación, pero que espera que un millón de pasajeros utilicen la línea en 2014.

Con 6 horas y 25 minutos para el trayecto París-Barcelona, la nueva línea solo hace ganar 20 minutos en el recorrido, pero en el futuro la duración será de 5 horas y 35 minutos, cuando el segmento entre Perpiñán y Nimes pase a alta velocidad, lo que se prevé en 2021.

En cambio, el trayecto entre Toulouse y Barcelona se hará ya el domingo en tres horas y en directo, cuando actualmente requiere cuatro horas y dos cambios.

Esta línea, resultado de un proyecto iniciado en 2008, "no está concebida con respecto a París. Es una conexión mediterránea", recalcó en diciembre de 2012 el presidente de la SNCF, Guillaume Pepy, aludiendo a una "herramienta de desarrollo del arco mediterráneo".

En la época, anunció la inauguración de la línea para fines del primer semestre de 2013.

La SNCF explica ese atraso por los plazos de homologación de sus trenes para que puedan circular en España, y recíprocamente la de los trenes de RENFE para circular en Francia.

"Se tardó 18 meses en obtenerla", según Jean-Yves Leclercq.

Entre los dos países, son diferentes, por ejemplo, los sistemas de señalización. Hubo también que garantizar que los sistemas de información interiores, que indican, entre otros datos, la velocidad del tren, fueran fiables al ser utilizados a ambos lados de la frontera.

Para la adaptación y la homologación de sus trenes, la SNCF indica un coste de entre cinco y diez millones de euros.

Del lado español, además de esos costes de material, la construcción de la línea de alta velocidad entre Barcelona y Figueras, inaugurada en enero pasado, costó 3.700 millones de euros.

"Desde enero, con la apertura de ese segmento, el tráfico aumentó entre París y Barcelona, pese a la correspondencia" en Figueras, indica Barbara Dalibar, directora de viajes de la SNCF.

Entre enero y fines de noviembre, se vendieron en la línea París-Figueras unos 300.000 billetes internacionales y 350.000 billetes "domésticos", es decir para una porción del trayecto únicamente en España o únicamente en Francia.

"Llenar los trenes en los enlaces intermedios a los dos lados de la frontera permite rentabilizar" la línea, señalan los directivos de la SNCF.

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