El llanto en la montaña anuncia el nacimiento de un niño, pero este alumbramiento no fue atendido por un doctor, el trabajo lo hizo una partera. En los pueblos olvidados de la comarca Ngabe-Buglé, al norte de Veraguas, donde la atención médica no llega, estas mujeres son las guardianas de la vida.
FUENTE: RAÚL LÓPEZ ARANDA