¿Cuánto vale un dólar en la economía norcoreana?

AP

Para tener una idea de cómo funciona la economía de Corea del Norte, compre un rollo de papel sanitario. O inicie una de telefonía móvil.

A medida que los mercados de estilo capitalista ganaron importancia en Cora del Norte, desarrollaron una tasa de cambio favorable al mercado para los deseados dólares estadounidenses, euros y yuanes chinos que lubrican la economía norcoreana. Pero las tasas de cambio, tanto las oficiales como las no oficiales, están totalmente fuera de control. Y como comprobó un gran inversor recientemente, la diferencia puede suponer cientos de millones de dólares en beneficios perdidos.

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La existencia de tipos de cambio enfrentados suele ser habitual en los países en desarrollo, que tienen una tasa oficial fijada por el gobierno, a menudo por motivos políticos que no reflejan la realidad económica, y que por lo tanto es ignorada en los mercados.

La diferencia puede dañar seriamente la inversión extranjera, minar la confianza en la moneda local y contribuir a la corrupción y la inestabilidad económica.

Pero en ninguna otra parte del mundo la brecha es tan grande como en Corea del Norte, según Steve Hanke, profesor de economía aplicada en la Johns Hopkins University especializado en hiperinflación.

"El mercado negro premium del won norcoreano es el más alto del mundo: un fantástico 6.440%", dijo. En comparación, el mercado negro premium para la libra siria es "solo" el 144,3% de la tasa oficial, explicó.

¿Cómo funciona un sistema así en la realidad?

Si compra ese rollo de papel sanitario en una tienda para extranjeros, turistas o la élite relativamente adinerada de la capital, probablemente tendrá un precio de entre 200 y 400 wones, o entre dos y cuatro dólares. Los precios en wones se calculan según el tipo de cambio oficial. En la realidad no se puede pagar en wones, al menos no a esa tasa.

Los residentes en Pyongyang, por su parte, suelen hacer sus compras en lugares como el Kwangbok Department Store, que acepta wones y por lo tanto tiene un sistema de precios totalmente distinto. Aquí, un rollo de papel cuesta 1.400 wones. Una cabina de cambio de moneda junto al mostrador de pago muestra la tasa de cambio diaria, no la oficial de aproximadamente 108 por dólar, sino 8.000.

"La tasa oficial es una tasa política", dijo Hanke. "Es, por lo tanto, totalmente arbitraria y nadie sabe realmente cómo se determina. La tasa del mercado negro es una tasa de mercado libre. La oferta y la demanda de dólares y wones en el mercado negro marca el tono y fija la tasa".

La mayoría de los norcoreanos no tienen moneda extranjera y no compran en tiendas de lujo, por lo que este sistema pasa bastante desapercibido la mayor parte del tiempo.

A una escala más grande, tiene ramificaciones importantes.

Una de los mayores éxitos recientes en el país es la rápida expansión de los celulares, de los que ahora hay millones gracias al capital y a la experiencia invertidos por el conglomerado egipcio Orascom. El emprendimiento, Orascom Telecom Media and Technology, era muy rentable pero, como era de esperar, se topó con un muro cuando intentó sacar sus beneficios de Corea del Norte.

A finales de 2015 anunció grandes pérdidas después de que Pyongyang insistió en emplear la tasa no oficial para convertir sus beneficios en dólares, convirtiendo lo que habrían sido 450 millones de dólares en apenas ocho.

El director ejecutivo de la firma, Naguib Sawiris, dimitió el 1 de enero de este año.

Sawiris declinó realizar comentarios a The Associated Press hasta que la empresa publique su próximo reporte financiero. Pero la firma, que tiene a su personal trabajando en un hotel de Pyongyang, parece que sigue esperando para sacar sus ocho millones de dólares del país.

La importancia de la tasa cambiaria no oficial ha crecido enormemente desde la década de 1990, cuando el colapso del bloque soviético y los desastres naturales que devastaron las cosechas dejaron a la economía norcoreana al borde del colapso. Los ciudadanos que antes dependían del gobierno para cubrir sus necesidades básicas tuvieron que aprender a solucionarlas ellos mismos.

El resultado fue la aparición de un mercado de estilo capitalista no oficial, que ahora está bien establecido, donde los precios son competitivos y están determinados por la oferta y la demanda. Las transacciones se realizan principalmente en efectivo. Expertos extranjeros estiman que la mitad o incluso más de la actividad económica del país tiene lugar en esta zona oscura.

Pero la transformación también ha tenido sus sobresaltos.

En 2009, el padre del actual líder Kim Jong Un, Kim Jong Il, ordenó una revaluación del won que eliminó de facto dos ceros al valor de cada factura. Ese parece haber sido un intento por retomar el control sobre los nuevos ricos que se habían beneficiado mucho del mercado clandestino y que son vistos como una potencial amenaza política.

Esta iniciativa hizo que el país sufriera una severa hiperinflación desde finales de 2009 a principios de 2011. La inflación mensual alcanzó su máximo, el 496%, en marzo de 2010, según los cálculos de Hanke, y el valor del won en el mercado negro colapsó.

Para sorpresa de muchos, el won parece haberse recuperado y se mantiene en un rango bastante estable, tanto el tupo oficial como el no oficial, desde que Kim Jong Un asumió el poder a finales de 2011.

"Este es un dilema importante y una historia aparentemente exitosa del régimen de Kim", dijo William Brown, profesor adjunto de la Georgetown University y miembro no residente del Korea Economic Institute of America. "Creo que por el momento la gente se está acostumbrado a la estabilidad monetaria y esto está permitiendo un gran aumento en la actividad y el crecimiento del mercado".

Advirtió, sin embargo, que esta estabilidad podría ser frágil.

"Cualquier tipo de alteración podría hacer inmediatamente que la gente cambie sus wones por dólares y la tasa de cambio y los precios crecerían", apuntó.

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