Un carpintero jubilado de Minnesota, que según una investigación de junio fue un comandante en una unidad nazi de las SS, ordenó a sus hombres que atacaran una aldea polaca que fue arrasada, según un testimonio recién descubierto por The Associated Press.
El relato de la matanza, en la que murieron decenas de mujeres y niños, contradice las declaraciones de los familiares del hombre de que nunca estuvo en el lugar de los hechos en 1944.
En junio, una investigación de la AP descubrió que Michael Karkoc ingresó a Estados Unidos en 1949 al no revelarles a las autoridades estadounidenses su papel como comandante de la Legión Ucraniana de Autodefensa encabezada por las SS, acusada de incendiar aldeas y de matar civiles en Polonia. La investigación halló que Karkoc se encontraba en el área de la matanza, pero no descubrió prueba alguna que lo ligara directamente con las atrocidades,
Sin embargo, un documento de la pesquisa recién descubierto, que se encontraba en el archivo de la agencia de inteligencia ucraniana, revela que un soldado que estaba bajo el mando de Karkoc declaró en 1968 que éste ordenó atacar el poblado de Chlaniow en represalia por el asesinato de un mayor de las SS. El mayor, asesinado por miembros de la resistencia, encabezaba la Legión Ucraniana de Autodefensa, en la que Karkoc mandaba una compañía.
Una lista alemana de turnos de la unidad confirma que el soldado Ivan Sharko, un ucraniano, estaba bajo el mando de Karkoc en aquel entonces.
La primera orden fue cursada por otro oficial, declaró Sharko, antes que Karkoc ordenara a su unidad que atacara la aldea.
"Uno los comandantes dio la orden de acordonar el poblado y prepararse para el combate", dijo Sharko, según el archivo de investigación escrito en ruso, que lleva el sello de la fiscalía regional de Volyn, en Ucrania. "El comandante de nuestra compañía, Wolf, ordenó además acordonar la población y revisar todas las casas, y localizar y castigar a los partisanos".
Karkoc peleó bajo el alias de guerra "Wolf", y en 1995 escribió en ucraniano unas memorias bélicas bajo su nombre real y el seudónimo "Wolf".
Según el documento, Sharko, fallecido en la década de 1980, narró cómo no se perdonó la vida de nadie en la destrucción de Chlanow.
"Los legionarios rodearon las casas, las incendiaron con cerillas o con balas incendiarias, y mataron a tiros a todo aquel que encontraron en las casas o en las calles", contó Sharko. "Casi todas las casas fueron quemadas como consecuencia de esta acción. No sé cuántas personas murieron en total. Personalmente vi tres cadáveres de los pacíficos habitantes que habían sido asesinados".
El hijo de Karkoc y vocero de su familia, Andriy Karkos, ha negado que su padre, de 94 años, tuviera participación alguna en el incidente de Chlaniow o cualquier otro posible crimen de guerra. Michael Karkoc sigue viviendo tranquilamente en Minneapolis como lo ha hecho desde hace décadas.
Cuando fue contactado por vía telefónica, se negó a comentar sobre el testimonio de Sharko: "Hasta que The Associated Press pueda proporcionar su presunta evidencia y su testigo, y a menos que lo haga, no responderemos a su acusación difamatoria y calumniosa", afirmó el viernes.



