ONU: fuerzas afganas, OTAN mataron a más civiles en 2019

AP

Las fuerzas de Afganistán y de la OTAN mataron a más civiles que los insurgentes en la primera mitad de 2019, dijo Naciones Unidas en un reporte el martes.

La mayoría de las muertes de civiles ocurrieron aparentemente en operaciones de las fuerzas afganas y de la OTAN contra extremistas, como ataques aéreos y registros nocturnos en escondites de radicales. Los insurgentes suelen cobijarse entre la población civil.

Publicidad

En los primeros seis meses del año, 403 civiles murieron en operaciones de las fuerzas afganas y otros 314 a causa de las fuerzas internacionales, para un total de 717 personas, explicó la ONU en un reporte publicado el martes.

Los talibanes, la filial del grupo extremista Estado Islámico y otros grupos insurgentes causaron 531 fallecidos en el mismo periodo.

Publicidad

Según el reporte de la ONU, 300 de los fallecidos a manos de los insurgentes fueron el objetivo directo de un ataque. En la primera mitad del año, los talibanes perpetraron ataques casi a diario, principalmente contra las fuerzas de seguridad.

Los talibanes han rechazado los llamados a un alto el fuego mientras mantienen conversaciones con Estados Unidos que buscan poner fin a una guerra de 18 años. Por su parte, la filial de EI lanzó ataques tanto contra las fuerzas de seguridad como contra la minoría chií.

Ni el gobierno de Kabul ni la coalición de fuerzas internacionales comentaron el informe de la ONU de inmediato.

Estados Unidos terminó formalmente su misión de combate en Afganistán en 2014, pero sigue proporcionando una amplia cobertura aérea y otro respaldo a las fuerzas locales que combaten a los dos grupos extremistas.

"Las partes en conflicto pueden dar diferentes explicaciones para la reciente tendencia, cada una diseñada para justificar sus propias tácticas militares”, dijo Richard Bennett, responsable de derechos humanos de la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán, que publicó el reporte.

La situación de los afganos de a pie mejoraría “no solo respetando el derecho internacional humanitario sino también reduciendo la intensidad de los combates”, añadió.

El informe señaló además que el número de civiles muertos y heridos se redujo en un 25% de enero a junio de 2019 frente al mismo periodo del año anterior, cuando el número de víctimas alcanzó su máximo histórico. Los decesos atribuidos a los insurgentes bajaron en un 43%.

Uno de cada tres fallecimientos se produjo en enfrentamiento terrestres y un quinto estuvieron provocados por bombas camineras. Las operaciones aéreas provocaron alrededor del 14% de los decesos.

Por otra parte, ningún grupo se atribuyó por el momento la responsabilidad de un atentado perpetrado el domingo en la noche y cuyo objetivo pareció ser el compañero de boleta del presidente afgano y exjefe del servicio de inteligencia.

El aspirante a vicepresidente, Amrullah Saleh, fue evacuado ileso del lugar del ataque, que causó al menos 20 muertos y unos 50 heridos. Saleh es conocido por su firme postura contra los talibanes.

Publicidad

Publicidad