Corea del Sur Internacionales -  2 de marzo 2020 - 08:27hs

El nuevo virus llena hospitales en cada vez más lugares

El brote vírico en Corea del Sur siguió creciendo y millones de niños en Japón se quedaron en casa el lunes en lugar de ir a clase, mientras las autoridades de más de 60 países combatían una epidemia que ya ha llegado a Estados Unidos, donde han muerto dos personas.

Mientras en todo el mundo se abrían nuevos frentes de batalla contra el nuevo coronavirus, pacientes recuperados salían de los hospitales y zonas de aislamiento construidos a toda velocidad en China, liberando camas en la ciudad más golpeada por la COVID-19, la enfermedad que produce el virus.

China, donde comenzó la epidemia en diciembre, reportó apenas 202 nuevos casos en las 24 horas previas, con otras 42 muertes. Eso elevó el total del país a 80.026 casos, con 2,912 muertes registradas en total. La mayoría de los casos nuevos fueron en la ciudad de Wuhan, donde también se dio de alta a 2.570 pacientes.

El aumento del lunes fue el más bajo en China desde el 21 de enero. China seguía teniendo unas tres cuartas partes de los casi 89.000 casos en todo el mundo, aunque los focos en países como Corea del Sur, Italia e Irán experimentaban bruscos aumentos.

Para el domingo, Estados Unidos contabilizó 80 casos y dos muertes, ambos hombres con problemas previos de salud que fueron hospitalizados en el estado de Washington. El total estadounidense incluía a los evacuados de Wuhan y de un crucero afectado por el virus. Sin embargo, las nuevas infecciones en Nueva York, Rhode Island, el estado de Washington y entre personal médico en California aumentaron la preocupación en ambas costas del país.

El segundo fallecido en Estados Unidos era un septuagenario que vivía en una residencia cerca de Seattle, donde se hicieron pruebas a docenas de personas enfermas para determinar si sufrían el virus, según autoridades sanitarias del estado. El virus podría llevar semanas circulando por el estado de Washington sin ser detectado, según dijeron antes investigadores.

Indonesia confirmó sus primeros casos el lunes, dos personas contagiadas por un viajero extranjero.

El creciente brote en la cuarta ciudad más grande de Corea del Sur sobrepasó su sistema sanitario pese a la asistencia enviada por el gobierno nacional. El problema en Daegú se vio reflejado en la muerte de al menos cuatro ancianos que esperaban a ser hospitalizados.

En adelante, las plazas de hospital se reservarán a pacientes graves o con problemas médicos previos y los pacientes con síntomas más leves serán aislados en instalaciones designadas fuera de los hospitales, indicó el viceministro surcoreano de Salud, Kim Jang-lip.

Corea del Sur informó de 476 casos nuevos, sumando un total de 4.212. Veintidós personas han muerto.

La sensación de crisis en aumento golpeó los mercados financieros, vació las calles principales y atracciones turísticas y obligó a millones de personas a cambiar su rutina.

En Japón, muchas escuelas empezaron a seguir el plan del primer ministro, Shinzo Abe, de cerrar durante más de un mes al final del curso académico japonés.

Si bien el virus ha causado problemas graves especialmente entre ancianos y personas con problemas de salud previos, la mayoría de los pacientes han tenido síntomas leves y algunos infectados parecen no mostrar síntomas en absoluto.

Pero los esfuerzos por contener el virus son amplios.

El Museo del Louvre cerró después de que Francia limitara las grandes aglomeraciones, y Estados Unidos desaconsejó viajar a la región del norte de Italia donde se concentra el foco local de infecciones. Los brotes y los crecientes reparos a viajar podrían asestar un duro golpe a los sectores turísticos de esos países. La primavera y especialmente la Semana Santa o Pascua, es una época muy popular de viajes con niños a Francia e Italia.

FUENTE: AP