El desertor norcoreano Park Sang-hak muestra los panfletos impresos en polietileno que denuncian los crímenes de la familia Kim y que suele enviar a Corea del Norte

EFE

Por mucho que Pionyang, que atribuye la actual ruptura con Seúl a sus actividades, busque impedirlo, Park Sang-hak seguirá "enviando globos con propaganda" a Corea del Norte, según contó hoy este conocido desertor norcoreano en una entrevista concedida a Efe y otros medios.

Park y su ONG, "Luchadores por una Corea Libre", están en el ojo del huracán desde que a principios de junio el régimen de Kim Jong-un se mostró furioso con los envíos de globos que realizan, un enfado que al final ha llevado a Pionyang a cortar la comunicación con Seúl y a las relaciones intercoreanas a su peor momento desde 2017.

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"Envío panfletos para informar al pueblo norcoreano de que si emigran a sitios como el Sur, EE.UU. o Japón no les convertirán en marionetas imperialistas tal y como les hace cree el régimen", dice Park, de 52 años, en un parque del distrito de Gangnam, en Seúl, donde ha congregado a algunos corresponsales extranjeros.

Seúl activó esta semana dispositivos policiales en la frontera para evitar nuevas sueltas de globos, aunque Park ha dicho que planea volver a hacerlo -seguramente durante la noche, como viene haciéndolo los últimos tres años- el 25 de junio, fecha señalada por ser el 70 aniversario del inicio de la Guerra de Corea (1950-1953).

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MUCHOS MÁS QUE PANFLETOS

Además de helio, en los globos van miles de mensajes impresos en polietileno (suele enviar 50.000 de una tacada) que narran los crímenes de la familia Kim, USB con series y películas surcoreanas o de EE.UU. que muestran el nivel de vida en estos países o el gran reclamo para que los norcoreanos lean los textos: billetes de un dólar.

"Cuando van a buscarlos van buscando el dólar, porque ya han oído hablar de que los panfletos llevan dólares, y en el mercado negro un dólar vale unos 70.000 u 80.000 wones norcoreanos y eso equivale a unos 13 kilos de arroz, lo cual significa mucho para ellos", explica.

No es la primera vez que Park, llegado al Sur en 1999, y su grupo, formado principalmente por desertores y con el cual lleva enviando globos con propaganda al Norte desde 2006, desatan las iras del régimen.

Entre 2014 y 2015 sus actividades elevaron enormemente la tensión en la frontera, ya que el ejército norteño llegó a disparar a los globos para evitar que alcanzaran su territorio, lo que acabó provocando intercambios de fuego entre tropas de ambas Coreas.

Ya antes, en 2011, el régimen contrató a otro desertor para tratar de asesinarlo y es por eso que en los márgenes del parque varios policías vigilan el perímetro para que nadie se aproxime.

MÁS SEGURIDAD Y MÁS FONDOS

Desde principio de junio no solo este aparato de seguridad se ha multiplicado, también lo han hecho las donaciones -procedentes en su mayoría de surcoreanos y coreanos residentes en EE.UU.- a su ONG, que "suponen ahora mismo cinco veces más que lo recibido de media cada mes en 2019".

Según Park, la actitud del Gobierno surcoreano del presidente Moon Jae-in, que ha denunciado a su grupo -algo que ha desatado las críticas de grupos como Human Rights Watch- esgrimiendo, por ejemplo, violación de la ley de tráfico aéreo, ha contribuido a que mucha gente se decida a donar.

"Moon se está posicionando del lado de Kim Jong-un. Está destruyendo la voz de los desertores. De verdad me pregunto si estamos en Seúl o en Pionyang", exclama con un tono de rabia típico de muchos desertores que, como él, descubrieron que sus familiares habían sido castigados o ejecutados tras descubrirse sus huidas.

"La paradoja es que es el régimen el que es violento, mientras que nosotros solo tratamos de ayudar a la gente", insiste.

UN ENOJO MUY REAL

Aunque en lo que va de año su grupo solo ha enviado tres partidas de pasquines (frente a 11 en 2019), cree que los Kim están realmente enojados con los globos pese a que muchos analistas piensen que Pionyang los está usando de excusa como parte de una estrategia de presión sobre Seúl.

Park, nacido en Hyesan (frontera con China) en el seno de una familia acomodada e involucrada en los aparatos de espionaje del régimen, sostiene que dos episodios han podido enervar especialmente a la cúpula norcoreana, motivo por el que hoy anunciaron el envío de 12 millones de panfletos contrarios a Moon al Sur.

Por un lado, recuerda que el 19 de abril su grupo envió un dron con 10.000 folletos hasta Pionyang ("podríamos lanzar panfletos sobre el tejado de Kim Jong-un si nos lo proponemos", dice).

Y, por otro, cree que el propio líder pudo encontrar él mismo uno de los folletos enviado el pasado 31 de mayo durante una visita a Yangdok, a unos 80 kilómetros al este de la capital norteña.

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