Arzu se enfrenta a su hija Melisa por sus problemas depresivos pero termina diciéndole que tiene que ser fuerte como Cennet, que se parece a ella.
Arzu se enfrenta a su hija Melisa por sus problemas depresivos pero termina diciéndole que tiene que ser fuerte como Cennet, que se parece a ella.
Atormentada por un secreto que guarda desde hace mucho, salió de la habitación y rompió a llorar.