ROMA Economía -  6 de agosto de 2012 - 15:23

Monti desmiente querer limitar control parlamentario por crisis

ROMA (AFP). El primer ministro italiano, Mario Monti, desmintió el lunes querer limitar el control parlamentario, tras sus declaraciones a Der Spiegel en las cuales pedía a los gobiernos, en plena crisis del euro, que no se dejaran "embridar" por los diputados, que provocaron reacciones en Alemania.

"Estoy convencido de que la legitimación democrática parlamentaria es fundamental en el proceso de integración europeo. Es también por eso que, en el Tratado de Lisboa, el papel de los Parlamentos nacionales y el del Parlamento Europeo fueron reforzados", recordó en un comunicado el jefe del gobierno italiano.

También sostuvo que "no desea de ninguna manera una limitación del control parlamentario sobre los gobiernos, que por el contrario, debe ser reforzado" . "La autonomía del Parlamento ante el Ejecutivo no es cuestionada", precisó.

"Yo sólo quise destacar la necesidad, para progresar en la integración europea, de mantener un diálogo constante y sistemático entre gobierno y Parlamento", explicó.

"En el curso de negociaciones entre gobiernos a nivel europeo, una cierta flexibilidad puede ser necesaria para llegar a un acuerdo", agregó.

El portavoz del gobierno alemán, Georg Streiter, había recordado poco antes este lunes la supremacía de los Parlamentos nacionales en la gestión de la crisis en la Eurozona.

"Las decisiones de los gobiernos deben tener una legitimidad democrática. La canciller (Angela Merkel) es consciente de que en Alemania los textos deben estar apoyados por el Parlamento y que este debe participar en su elaboración", declaró el lunes el portavoz del gobierno Georg Streiter, en una conferencia de prensa.

También defendió el papel del Tribunal Constitucional alemán, que en los últimos tiempos ha tendido a reforzar las prerrogativas ya importantes del Bundestag.

En una entrevista otorgada al semanario alemán Der Spiegel, Mario Monti había llamado a los otros jefes de gobierno de la zona euro a conservar un margen de maniobra ante sus diputados: "Si los gobiernos tuvieran que dejarse embridar por las decisiones de sus Parlamentos sin preservar su espacio de negociación, Europa correría más el riesgo de estallar que de reforzar su integración".