El precio que Thalía tuvo que pagar por saltar a la fama como estrella de telenovelas fue pasar horas y horas encaramada a tacones imposibles que eventualmente terminaron por destrozarle los pies, obligándole a elegir con el paso del tiempo entre dañar irremediablemente su salud o comenzar a ponerse zapatos planos en su día a día.
"Llevar tacones debido a mi carrera ha acabado pasándole factura a mis articulaciones y a mi espalda. Realizar coreografías complicadas, movimientos de cadera de un lado a otro o tirarme al suelo de rodillas, todo ello con tacones puestos, ha afectado a mi espalda y a las articulaciones de mi cadera. Además, las largas horas de pie rodando telenovelas me destrozaron los pies. Así que ahora los zapatos planos son mis mejores amigos y me los pongo todo el tiempo" , reveló la mexicana a PopSugar Latina.
La ventaja de no llevar tacones es que Thalía puede correr sin problemas detrás de sus hijos, Sabrina (8) y Matthew (4), fruto de su matrimonio con Tommy Mottola.
"Cuando eres madre y tienes que correr detrás de un niño de 4 años y una niña de 8, los zapatos planos se vuelven muy prácticos" , reconoció.
Los pies de la intérprete no son los únicos que han pagado por su carrera. Su famosa melena también se ha resentido debido a los cardados imposibles construidos a base de laca.
"Me gusta cuidarme mucho el pelo porque literalmente me lo frieron con el calor y el daño de los rizadores, planchas, secadores de pelo y lacas" , añadió.
FUENTE: Showbiz



