Aunque en los últimos años no ha dejado de combinar proyectos interpretativos que en ocasiones le han privado de unas largas y merecidas vacaciones, la actriz Paz Vega insiste en que su trayectoria artística está siempre supeditada a las necesidades de la familia que ha formado junto a su marido Orson Salazar, con quien tiene a Orson, Ava y Lennon, ya que su condición de madre y esposa siempre han constituido su gran prioridad.
"Llevo 20 años sin parar de trabajar, sin darme tregua. Y soy muy consciente de que es un privilegio, pero a veces me planteo tomarme un par de años sabáticos. Nunca es fácil encontrar el equilibrio entre una misma, la pareja, los hijos, la familia, el trabajo y el mundo. No quiero perderme nada de la vida de mis hijos, y a veces tengo la sensación de que lo hago. Por eso creo que en mi vida debo hacer girar mi profesión en torno a mi familia", reveló a la revista Mujer Hoy, antes de explicar que su ámbito personal es lo que le aporta normalidad en el marco de un trabajo frenético.
"Mi idea siempre fue la de formar una familia por encima de todo. Quizá suene a querer llevar una vida convencional en una profesión poco dada a los convencionalismos, pero así es. Mi familia ha marcado y marca mi carrera, así como todo lo que hago. Y no al revés", añadió.
En el bienestar de los suyos reside la razón principal que ha llevado a la sevillana a establecer de nuevo su residencia en España tras más de una década en Estados Unidos, aunque también es cierto que Paz tuvo una excusa perfecta para animarse a hacer la mudanza cuando le ofrecieron protagonizar una nueva serie, 'Señor, perdóname' que le aportará la estabilidad profesional que tanto requiere para consolidar su nueva etapa en Madrid.
"'¿Qué tal si volvemos?', nos dijimos. Era el momento, por mis tres hijos. El mayor, con nueve años, está en la edad ideal para hacer el cambio. Era ahora o quedarnos en Los Ángeles para siempre. Así que aprovechando la situación, nos decidimos. Sigo trabajando con proyectos en Estados Unidos, pero la sede a partir de ahora será Madrid. Mis hijos están encantados y yo también. Mi casa está donde están mis hijos".
La artista está tan satisfecha de haber vuelto a su país natal, que ya está incluso considerando la posibilidad de animarse a afrontar nuevos retos artísticos, como debutar en el teatro, y sobre todo "visualizando" un futuro en el que, como siempre, su familia jugará un papel fundamental.
"La verdad es que me apetece mucho, pero no he encontrado todavía el proyecto adecuado para estar sobre las tablas de un escenario. Pero quizá haya llegado ya el momento ahora que vuelvo a España. Pero ante todo me proyecto visualmente, cuando sea viejecita, con muchos nietos, rodeada de los míos en la privacidad del hogar. Eso es lo que realmente deseo", manifestó la intérprete, quien por el momento no tendrá otro remedio que centrarse en el presente teniendo en cuenta que, además, prepara el estreno de dos películas -la comedia 'Todos los caminos conducen a Roma', junto a Sarah Jessica Parker, y 'Emperor' con Adrien Brody-, así como una serie policíaca en México.



