Los duques de Sussex

SHOWBIZ

Antes del anuncio de su compromiso con el príncipe Enrique, cuando su noviazgo ya había sido confirmado en el marco de una entrevista que ella concedió a Vanity Fair, Meghan Markle tuvo que cerrar sus cuentas en distintas redes sociales. Hasta entonces, la antigua protagonista de la serie 'Suits' había sido una usuaria asidua de Instagram, al igual que muchos de sus compañeros de profesión, y también había creado un blog llamado The Tig en el que hablaba de su pasión por la comida, la moda y los viajes y de su activismo social.

Tras su salida de la monarquía británica, que se hizo oficial en marzo, tanto su marido como ella se despidieron de los seguidores que acumulaban en la cuenta @sussexroyal porque ya no podían seguir usando el término 'royal' ni presentándose como tal. A partir de ese momento, los dos se han mantenido alejados de Instagram y Twitter por su propio bien, según ha aclarado ahora la duquesa.

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"Hace mucho tiempo que no entro en las redes sociales, por puro instinto de conservación. Hace años tenía una cuenta personal, que cerré, y después tuvimos otra conjunta a través de la institución y de nuestra oficina en Reino Unido, que no manejábamos nosotros mismos. Había todo un equipo detrás de ella. Creo que eso depende del tipo de trabajo que tengas", ha afirmado en la convención 'Most Powerful Next Gen Summit’ celebrada este martes.

De esta forma, Meghan ha desmentido indirectamente los rumores que circularon en su momento acerca de que ella podía encargarse de actualizar periódicamente la cuenta oficial de los duques de Sussex debido a que en algunas de las publicaciones se utilizaban expresiones del inglés americano y no británico.

Por otra parte, no cuesta demasiado asociar su alergia repentina a este tipo de plataformas con el acoso mediático del que se ha sentido víctima desde su boda en 2018 y que ella misma definía hace unos días como "casi imposible de soportar".

"Yo he tomado una decisión personal, para no saber lo que hay ahí fuera, y me ha ayudado en muchos sentidos", ha afirmado ahora. "Me preocupa mucho la gente que llega a obsesionarse. A nivel cultural, para muchas personas [las redes sociales] se han convertido en una parte más de su día a día, hasta el punto de que son un tipo de adicción más", ha señalado.

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