Aún cuando Azize decidió ponerle fin a su venganza y revelar los más ocultos secretos de su vida, Füsun apareció y sus intenciones no son buenas.
Al llegar a la casa tocó la puerta, pero su miedo aumentó cuando nadie respondió ni salió a recibirla; fue entonces cuando miró hacia los terrenos de afuera y vio a Reyyan recogiendo unas frutas, así que corrió hacia ella.
Reyyan al verla le dijo que no se le acercara, que estaban bien después que decidieron alejarse de ella y Azize le preguntó si estaba bien, al ver que así era se fue y Reyyan quedó extrañada y por supuesto sin creerle nada.



