Con el trabajo de dos décadas, hoy Panamá posee la mayor población de Águilas Harpías de toda Centroamérica, según dio a conocer el Ministerio de Ambiente.
La provincia de Darién en su conjunto, el Parque Nacional Chagres y el Bosque Protector de Palo Seco en Bocas del Toro, son las zonas con mayor población de Águilas Harpías en Panamá, cuya población se calcula en una 227 parejas, número aceptable considerando el tamaño del país comparado con Suramérica.
Según la bióloga Karla Aparicio y Erick Núñez, jefe de la Sección de Biodiversidad de la Dirección de Áreas Protegidas y Biodiversidad del Ministerio de Ambiente, en los últimos 4 años Panamá no han reportado Águilas Harpías con heridas “una señal positiva si se toma en consideración que años atrás era usual el reporte de estos casos”.
Pese a los esfuerzos de Panamá para preservar esta Ave Nacional, José Vargas, director de la Fundación Aves Rapaces y Bosques de Panamá, asegura que falta mucho por conocer del patrón reproductivo de la especie y cada día se descubren pistas y hallazgos valiosos para su estudio y conservación.
Vargas, quien considera que para alcanzar este logro, la participación ciudadana ha sido vital, lleva adelante un programa de capacitación a líderes comunitarios y apoyo a las comunidades para crearles capacidades locales con lo que se ha logrado su empoderamiento como custodios del bosque.
Río Camarón, Cémaco, Taimatí y los pueblos del río Sambú, son algunas de las comunidades dentro del Darién que han sido impactadas con la creación de Organizaciones de Base Comunitarias como mecanismo para dotarlos de herramientas en el emprendimientos de sus propios negocios.
Características del Águila Harpía, Ave Nacional
- Es considerada una especie en vías de extinción, protegida por la leyes nacionales y con el más alto grado de protección que da la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
- La etapa más sensitiva de las águilas son los 4 primeros meses de vida cuando intentan abrir sus alas y saltar, allí existe el riesgo de una caída mortal, si se tiene en cuenta que los nidos usualmente son construidos a alturas no menores de 50 metros.
- Para alcanzar el vuelo atraviesan un periodo de casi 2 años, lo que convierte al Ave Nacional en presa de otros animales silvestres como monos y felinos.
- Tienen una cría cada 3 años a diferencia de otras especies pequeñas que cada año tienen hasta tres.
Actividades que ponen en riesgo la vida del Ave Nacional de Panamá
- La destrucción de los bosques y sus hábitats, por la tala ilegal.
- El mito de que las Águilas Harpías son un peligro para las personas, especialmente por creer que cazan niños, idea totalmente irreal, pues el ser humano no forma parte de sus presas.
- El permanente peligro que representa el tráfico de vida silvestre, una práctica que no se aplica regularmente en el país, pero que por la magnificencia de esta especie siempre estará latente.






