RUSIA Internacionales -  25 de diciembre 2014 - 15:20hs

En duda la reunión entre Kiev y rebeldes prorrusos

La segunda reunión entre representantes del Gobierno de Kiev y los separatistas prorrusos para negociar la paz en el este de Ucrania, programada para mañana en Minsk, podría finalmente no celebrarse en la fecha anunciada a principios de esta semana.

El ministerio de Asuntos Exteriores bielorruso, responsable de preparar la cita, señaló que en estos momentos no se llevan a cabo preparativos para el segundo encuentro entre los dos bandos enfrentados en las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk.

"Las negociaciones siguen a distancia, pero es difícil adelantar si la reunión tendrá lugar mañana en Minsk", dijo a su vez a la agencia rusa Interfax una fuente cercana a las conversaciones en el formato del llamado Grupo de Contacto para Ucrania, en el que Kiev y los separatistas dialogan con mediación de Rusia y la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

Otra fuente cercana al Gobierno ucraniano explicó que en la reunión celebrada ayer en la capital bielorrusa, "los representantes de las llamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk trataron de revisar" los acuerdos alcanzados en las dos primeras rondas de negociación celebradas en septiembre.

"Sólo tiene sentido continuar las consultas con los firmantes del Protocolo y el Memorándum (de Minsk, documentos firmados en las rondas del 5 y 20 de septiembre), y únicamente para poner en marcha los acuerdos, no para revisarlos", precisó la misma fuente.

El interlocutor de Interfax tachó de "absolutamente incompetentes" a los negociadores de los separatistas que tomaron parte en la reunión de ayer, Denís Pushilin y Vladislav Deinego, y exigió la presencia de los dos líderes prorrusos, Alexandr Zajárchenko e Ígor Plotnitski.

Zajárchenko y Plotnitski, que tampoco pudieron aclarar hoy el futuro de la convocatoria de mañana, sí anunciaron que los dos bandos acordaron ayer intercambiar prisioneros antes del próximo domingo.

Según Plotnitski, líder de los sublevados de Lugansk, los prorrusos entregarán a Kiev a 150 soldados ucranianos y recuperarán a cambio a 225 de sus hombres.

Al parecer, no hubo acuerdo alguno en firme sobre los demás asuntos planteados por las partes antes de la reunión celebrada ayer en el llamado Dipservice Hall de Minsk.

La OSCE había anunciado que los temas a tratar, además del intercambio de prisioneros, serían el alto el fuego, la retirada del armamento pesado de la línea de contacto entre los dos bandos y la apertura de corredores para cargas humanitarias.

Los prorrusos y Kiev insisten en incluir otros temas en la agenda.

Los separatistas exigen a las autoridades ucranianas que pongan fin al bloqueo económico de las zonas controladas por los rebeldes en las regiones orientales de Donetks y Lugansk, al tiempo que piden la entrada en vigor del estatus especial para esos territorios, acordado en anteriores rondas negociadoras.

A su vez, para Kiev la principal cuestión es el cumplimiento de todos los acuerdos alcanzados en las reuniones de Minsk los pasados 5 y 20 de septiembre, incluidos el control internacional de la tregua y de los tramos de la frontera ruso-ucraniana en manos de los prorrusos.

Actualmente, en la zona del conflicto, que desde abril de este año ha causado cerca de 5.000 muertos, rige una tregua que entró en vigor el pasado día 9 y que fue acordada después de que no se cumpliera el alto fuego declarado en septiembre.