Ucrania Internacionales -  13 de marzo 2022 - 09:27hs

Rusia ataca una base militar en este de Ucrania, 9 muertos

Rusia bombardeó el sábado ciudades de toda Ucrania, como la sureña Mariúpol, Kiev, y frustró los intentos de evacuar a gente de la violencia.

Al menos nueve personas murieron y 57 resultaron heridas en un ataque aéreo ruso contra una base de instrucción militar en el oeste de Ucrania, según un funcionario local. El ataque llevó la ofensiva más cerca de la frontera con Polonia después de que un diplomático ruso de alto rano advirtiera que Moscú consideraba los envíos extranjeros de equipamiento militar a Ucrania como “objetivos legítimos”.

Las fuerzas rusas lanzaron más de 30 misiles de crucero contra el recinto militar de Yavoriv, situado 30 kilómetros (19 millas) al noroeste de la ciudad de Leópolis y a 35 kilómetros (22 millas) de la frontera ucraniana con Polonia.

Estados Unidos y la OTAN han enviado de forma regular instructores al campo de entrenamiento, también conocido como Centro Internacional de Seguridad y Fuerzas de Paz, para entrenar a personal militar ucraniano. El lugar también ha acogido maniobras de la OTAN.

Combatientes rusos también dispararon en el aeropuerto de Ivano-Frankivsk, una ciudad en el oeste de Ucrania situada a 250 kilómetros (155,34 millas) de la frontera ucraniana con Eslovaquia y Hungría. El objetivo era “sembrar el pánico y el miedo”, dijo el alcalde, Ruslan Martsinkiv.

Rusia bombardeó el sábado ciudades de toda Ucrania, como la sureña Mariúpol y las afueras de la capital, Kiev, y frustró los intentos de evacuar a gente de la violencia.

En Mariúpol, uno de los lugares más castigados desde que comenzó la invasión rusa, los incesantes bombardeos han impedido los intentos repetidos para llevar alimentos, agua y medicinas a la ciudad de alrededor de 430.000 habitantes y desalojar a los civiles atrapados. Más de 1.500 personas han muerto en la ciudad portuaria durante el sitio, según la oficina del alcalde, y el fuego de artillería incluso ha interrumpido las acciones para sepultar a los muertos en fosas comunes.

Las conversaciones para lograr un alto el fuego fracasaron nuevamente el sábado y cuando Estados Unidos anunciaba planes para suministrar armas por otros 200 millones de dólares a Ucrania, el viceministro de Exteriores ruso, Sergei Ryabkov, advirtió a otros países que enviar material para reforzar al ejército ucraniano era “una acción que convierte esas caravanas en objetivos legítimos”.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, acusó a Rusia de intentar fragmentar su país y comenzar “una nueva etapa de terror” con la supuesta detención del alcalde de una ciudad al oeste de Mariúpol.

“Ucrania resistirá esta prueba. Necesitamos tiempo y fuerza para romper la máquina de guerra que ha llegado a nuestra tierra”, dijo Zelenskyy el sábado en su mensaje vespertino a la nación.

Los soldados rusos saquearon un convoy con material humanitario que intentaba llegar a Mariúpol y bloquearon otro, dijo un funcionario ucraniano. El mando militar ucraniano indicó que las fuerzas rusas capturaron las afueras al este de Mariúpol, reforzando así el sitio que mantienen sobre el puerto estratégico. La captura de Mariúpol y otros puertos en el mar de Azov podría permitir a Rusia establecer un corredor terrestre hasta Crimea, península de la que despojó a Ucrania en 2014.

Una periodista de The Associated Press presenció ataques de tanques contra una zona de apartamentos de nueve niveles cuando se encontraba entre un grupo de trabajadores médicos atacados el viernes por francotiradores. Una trabajadora médica recibió un disparo de un francotirador en la cadera. Ella sobrevivió, pero las condiciones en el hospital continuaban deteriorándose: la electricidad era reservada para las mesas de cirugía y los pasillos estaban llenos de personas que no tenían a dónde ir.

Una de ellas era Anastasia Erashova, que lloraba y temblaba con un niño dormido en sus brazos. Su otro hijo y el hijo de su hermano habían muerto recientemente durante un ataque de artillería. El cuero cabelludo de Erashova estaba salpicado de sangre.

“Nadie logró salvarlos”, dijo ella.

En Irpín, un suburbio a unos 20 kilómetros (12 millas) al noroeste del centro de Kiev, numerosos cadáveres yacían el sábado en las calles y en un parque.

“Cuando desperté en la mañana, todo estaba cubierto de humo, todo estaba oscuro. No sabemos quién está disparando ni dónde”, dijo el residente Serhy Protsenko mientras caminaba por su vecindario. Se escuchaban explosiones a la distancia. “No tenemos ninguna radio ni información”.

Zelenskyy ha alentado a su pueblo a que continúe resistiendo.

“No tenemos derecho a abandonar nuestra defensa por difícil que tal vez sea”, señaló. Más tarde el sábado, Zelenskyy informó que 1.300 soldados ucranianos han muerto desde que comenzó al invasión rusa el 24 de febrero.

La primera ciudad importante en caer a principios de mes fue Jersón, un puerto vital en el mar Negro y de 290.000 habitantes.

Selenskyy dijo el sábado que los rusos estaban recurriendo al chantaje y el soborno en su intento para obligar a las autoridades locales a formar una “pseudorrepública” en la región sureña de Jersón, similar a lo ocurrido en Donetsk y Lugansk, dos regiones orientales donde separatistas prorrusos comenzaron a luchar contra las fuerzas ucranianas en 2014.

Uno de los pretextos que Rusia utilizó para su invasión fue que tenía que proteger a las regiones separatistas.

FUENTE: Associated Press

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