Por lo menos entre los latinos, los reyes de la traición son los hombres. Algunos traicionan sin motivo, otros por el estímulo de amigos, algunos alegan ausencia de la compañera. Lo cierto es que las mujeres traicionadas sufren mucho con todo eso. Comienzan a sentirse inseguras y con miedo de la separación. Surge también, otras consecuencias como la baja autoestima y la pérdida de la vanidad. Y si piensas que los hombres salen ilesos tras traicionar, estás totalmente equivocado: además de la culpa que cargan, ellos corren más riesgo de sufrir un infarto fatal .
La alerta viene de investigadores de la Universidad de Florencia, en Italia. Para llegar a esa conclusión ellos revisaron diversos estudios anteriores sobre las causas y efectos de la infidelidad y percibieron una gran tendencia de infarto en hombres infieles.
Entre los estudios evaluados, estaba uno de la Universidad de Alemania, donde los investigadores analizaron diversos casos de infarto que ocurrían durante el acto sexual . La noticia asustadora es que la gran mayoría de esos hombres, murieron mientras traicionaban a sus esposas . (¿Quién mandó?)
Otra investigación realizada por el Centro de Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos descubrió resultados semejantes. Después de analizar las autopsias de más de 5 mil hombres, los investigadores descubrieron que, entre aquellos que murieron durante el sexo, 75% también estaban en momentos íntimos con las amantes.
Para los estudiosos, las causas pueden ser diversas: la primera tiene relación con la edad. La mayoría de los hombres escoge compañeras más jóvenes como amantes. El problema es que al momento del placer, ellos no se dan cuenta de la energía que gastan. Y para completar, al final del acto sexual, las mujeres jóvenes prefieren comer pizzas, hamburguesas, y alimentos ricos en grasa. ¡Para aguantar ese ritmo, ellos necesitarían de una salud de hierro!
Otra hipótesis es que los hombres que cargan el sentimiento de culpa por estar aventurándose fuera de la boda.
No siento ninguna pena. ¡Quién busca encuentra! ¿Y tú, qué piensas de eso?
Lea la investigación aquí.




