Ellos pueden hasta ganar los mejores sueldos y ocupar posiciones de liderazgo. ¡Pero ellas son mejores como jefes! Esta declaración forma parte del estudio "Why women make better directors" (Por qué las mujeres son mejores directoras) llevada a cabo por los canadienses Chris Bart y Gregory McQueen.
Para llegar a esa conclusión, los investigadores pidieron a unos 600 altos directivos que hablasen (75% de ellos eran hombres y 25% mujeres) cómo manejan las decisiones y los asuntos de la empresa. En general, los hombres fueron vistos por los investigadores como más tradicionales. Seguían las reglas correctamente y no les importaba si las decisiones perjudicaban a sus empleados o los inversores.
Sin embargo, las mujeres eran más preocupadas y prefierían consultar a otros miembros del equipo antes de llegar a una conclusión. Es decir, tomaban en cuenta la opinión de varias personas y pensaban en las consecuencias negativas de sus decisiones. Además, no tenían miedo de buscar soluciones innovadoras y arriesgadas, lo que es muy bueno para el negocio.




