Cuando “Gabi” aceptó su nuevo trabajo en Panamá, no sólo dejó a su país natal Venezuela, sino a lo más importante en su vida: su hijo. No obstante, él sabía que el puente del mundo le daría una mejor oportunidad a su talento en la cocina, el cual, de pequeño, cultivó gracias a sus padres. Inició trabajando en Capital Bistro y, luego, en el restaurante Madrigal. Allí, además de llegar a ser el sous-chef de Andrés Madrigal. Ahora está casado y trabaja para el restaurante Íntimo.