BLOG Blog -  23 de septiembre de 2015 - 10:23

¿Me enamoré?

Como les decía hace unos días en este blog, comencé la búsqueda de la mujer de mi vida. Una tarea nada fácil, pero que estaba seguro tarde o temprano iba a lograr.

Cuando se lo comenté a mis mejores amigos Hugo y Paola, se me echaron a reír en la cara. La cosa es así, yo creo que llegó la hora de ponerme serio con eso, hasta encontrar a una mujer a la que pueda entregarle todo lo que tengo para dar.

Pao, como siempre, salió a refunfuñar. Dice que me creo que el man más incomprendido, y que no me enfoco en lo que de verdad las mujeres quieren, pero ¿Qué es en realidad lo que las mujeres quieren? Eso aún yo no lo sé.

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Como mi búsqueda había comenzado oficialmente ese mismo día nos fuimos al bar…y fue cuando la vi. Era como un ángel caído del cielo, una mujer hermosísima, que después recordé había visto antes en Tinder, pero a la que nunca me atreví a hablarle.

Se llamaba Vanessa. Allí estaba ella, en persona, y yo me babeaba. Le invité un trago, y de ese a otro, y una cosa llevó a la otra y pues…fue una noche perfecta (en mi cama).

Pero chuzo, después pasó algo que me dejó pensando. Después de esa noche quedamos para almorzar y en el almuerzo me sale con que ella es una mujer liberal, y que no le importa si yo quiero grubear con otras mujeres (o lo que sea, según sus palabras), que puedo hacerlo con toda confianza que a ella no le molesta.

Primero guardé silencio para no aparentar ser el bobo que soy, porque ¿qué hombre no sueña con que una mujer le diga eso? Lo que pasa es que yo estaba pensando que ésta podría ser la mujer de mi vida y no quería cometer ningún error con ella.

Lo único que le dije es que como apenas nos estamos conociendo, nos dejemos llevar y veamos qué pasa.

¿Será que por fin encontraría el amor? Por allí les cuento cómo sigue esto.

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