1/4 PA LAS 12 Blog - 

Mi sobredosis no fue divertida

Viagra. Por favor recuérdenme no volver a tener presente esta palabra en mi vida hasta que sea estrictamente necesario. En esta vuelta sí que fue doloroso y ahora no sólo mi corazón está roto, sino que también me duele hasta para caminar.

Les hablé de Marcela hace poco. Una belleza. Una fiera en la cama. Una mujer hecha y derecha que me obligó a buscar métodos alternativos para agarrarle el trote.

Mi mejor amigo, Victor, me recomendó usar Viagra para poder responderle bien a Marcela. Yo al principio no estaba muy seguro de usarla, pero me dejé convencer e hice una prueba. Si él decía que eso funcionaba debía funcionar.

La dejé exhausta.

Pero la segunda vez que lo intenté, en vez de una me tomé dos pastillas y pasó la desgracia. Comenzó a ponerse duro, tan duro que parecía hinchado. Hugo se burló tanto de mí en aquella ocasión. Me dijo que mi amiguito parecía un globo.

Yo estuve todo el día con eso tieso entre las piernas, fue incómodo. Me daba pena hasta con la misma Paola.

Pero aprendí. Volví a la dosis regular y tuvimos una semana de sexo perfecto.

Sin embargo llegando el fin de semana comencé a notar un comportamiento raro en Marcela, así que después de nuestra "sesión" la encaré. ¿Por qué estaba así conmigo? ¿No estábamos teniendo el mejor momento de nuestras vidas?

Parece que lo que para mí iba bien, para Marcela ya no era divertido y me dejó. Me dejó porque lo estábamos haciendo todo el tiempo como ella quería.

Y así se deja a un hombre parado literalmente en la cama. Marcela me estaba sacando de su vida por seguirle el ritmo sexual.

Eso sí les garantizo a todos los que lean esto, no les recomiendo nunca que los dejen dos minutos después de coger.

Saludos

Víctor, el tieso

En esta nota: