MADRID ( AFP ) Mensajes contradictorios, una larga ausencia mediática del jefe de gobierno y un partido de fútbol: la gestión del rescate europeo a la banca española, que Madrid quiso presentar como un éxito, puede acabar pasando factura política al gobierno, según analistas.
"Es un éxito difícil de creer", explica a la AFP el filósofo y analista político Josep Ramoneda.
"No hay nadie en el mundo que dé 100.000 millones a cambio de nada", agrega, convencido de que, contrariamente a lo que asegura el gobierno español, la ayuda europea conllevará más austeridad.
El mensaje tranquilizador del presidente del ejecutivo conservador, Mariano Rajoy, que aseguró no haber cedido a ningún tipo de presión, "va en esa línea de la ocultación de la realidad que está practicando desde hace tiempo", considera.
Rajoy "es consciente de que el rescate le costará el cargo" y por eso intenta maquillarlo, agrega.
Tal vez por eso "nunca aparece para dar las malas noticias", agrega Antón Losada, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Santiago de Compostela.
"¡Rajoy cumple sus promesas! ¡Prometió transparencia y no hay forma de verle!": retwitteado entre el sábado y el domingo bajo el hashtag '#RajoyCobarde', este mensaje ilustraba el criticismo ante la poca visibilidad del dirigente en un tema crucial para el país.




