Foto/AFP

Agencia EFE

Madrid (EFE) Christian Lacroix y Vista Alegre, el mundo de la moda y el de la porcelana, se dan la mano en una simbiosis marcada por un destino común: "el gusto por la belleza, el trabajo bien hecho y dar placer" a quien contempla el resultado, dijo con entusiasmo Sacha Walckhoff, director creativo de Lacroix.

En un afán por diversificar sus creaciones Christian Lacroix continúa con empuje afianzando su presencia en el mundo del hogar con alianzas en las que consiguen fundir su trayectoria creativa con modelos que también tienen historia.

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La afición de Walckhoff a la porcelana es la que ha motivado el nacimiento de una colección junto a Vista Alegre. "Ellos eran a quien estaba buscando", dijo, fascinado por el trabajo artesanal de la empresa portuguesa.

"Ha sido como una boda", relató, recordando que Vista Alegre se asienta alrededor de una capilla barroca del siglo XVII, y se muestra satisfecho de que el talento europeo se "preserve" al tratarse de productos que no se fabrican fuera del continente.

"Estamos más que contentos" con el resultado, comentó Walckhoff, "se han respetado todos los detalles" y hemos podido recuperar incluso "algunos moldes de candelabros del siglo XIX para presentar los que contiene esta colección y que para mí son como alta costura", tanto es así que se realizan por encargo.

"La porcelana no es solo un objeto, también es un modo de vivir", explicó. Por ello, los cuatros motivos de la colección contienen las piezas clásicas, pero también bandejas, cubiletes, y cajitas para aquellos jóvenes, "que no tienen tanto dinero, pero a los que les encanta comprar cosas bonitas".

El director creativo de Lacroix detalló que esta colección concentra el universo de la firma "en el que todo se mezcla, aunque está todo muy ordenado", de ahí que todas las piezas se pueden combinar.

Indicó que siempre va "buscando las raíces de la casa" y ha elegido temas que forman parte de su historia.

"Forum" reproduce grabados del siglo XIX de monumentos de la ciudad de Arles, el lugar de nacimiento de Christian Lacroix; "Butterfly Parade" con un colorido vuelo real de mariposas en el que también ha incluido una perteneciente a los archivos de Vista Alegre.

Además, "Sol y sombra", un grafismo a rayas que procede de una falda de una colección de alta costura de 1987 y "Picassiette", un mosaico de platos rotos en clara reminiscencia de Gaudí .

Estos dos últimos tienen una clara influencia española debido a que Wallckhoff no solo pasó sus veranos en la Costa Brava en una casa familiar sino que además estudió durante dos años en la Escuela de Artes y Técnicas de la Moda de Barcelona, donde ganó dos premios de moda por sus creaciones.

Durante cinco años, Christian Lacroix y Vista Alegre mantendrán su colaboración cuyos mercados prioritarios se concentran en Europa, Estados Unidos, Rusia, India, China, Dubai, Angola y Mozambique.

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