Detrás del aspecto radiante que la cantante Thalía lució este domingo en la alfombra roja de los premios Tony celebrados en Nueva York, a la que acudió junto a su marido Tommy Mottola, se escondía una divertida anécdota que ha querido compartir ahora con todos sus seguidores en las redes sociales.
Para la ocasión, la artista eligió un vestido de la diseñadora Lucia Rodriguez que, a pesar de realzar a la perfección todas sus curvas, tenía un gran inconveniente: el tejido era demasiado delicado como para aguantar el trayecto hasta el teatro Beacon donde tenía lugar la ceremonia sin arrugarse.
Así que, ni corta ni perezosa, Thalía optó por guardar la prenda en una funda y salir de casa vestida en chándal, para cambiarse después dentro del coche justo antes de llegar a la entrega de premios.
"Este detrás de cámara es insuperable. Para que no se arrugara el vestido me lo puse a dos cuadras del lugar en el coche. Y obvio Tommy Mottola feliz grabándome. Gajes del oficio", escribió junto al simpático vídeo que ha subido a su cuenta de Instagram, en el que se la puede ver poniéndose el vestido por encima de una sudadera que luego se quita rápidamente consiguiendo no enseñar de más en ningún momento.
"¡Lo logramos! Estas cosas que no se ven hacen que todo valga la pena. Hacer lo que te dé sentido es siempre lo excitante", añadió la estrella mexicana junto a otra imagen en la que ya se la veía perfectamente vestida.
Pero los quebraderos de cabeza de la cantante no acabaron ahí. El diseño color champán era tan ajustado que le impedía sentarse, por lo que no le quedó más remedio que viajar tumbada en la parte trasera de su vehículo mientras su marido se reía cariñosamente de ella desde el asiento del copiloto.
"Vamos llegando a los Tony y yo estoy estirada en el carro. Voy como una salchicha, no me puedo mover. Pero el vestido está increíble", aseguraba en otro vídeo.
FUENTE: Showbiz



