Jamie Lynn Spears

SHOWBIZ

Hace tres años, mientras el resto del mundo se preparaba para seguir atentamente la Super Bowl y disfrutar de la actuación de rigor que ameniza el intermedio del partido, Jamie Lynn Spears estaba enfrentándose a su peor pesadilla después de que su hija mayor Maddie, que entonces tenía tan solo ocho años, sufriera un accidente en su casa de Louisana que le llevó a pasar una semana ingresada en estado crítico.

Este fin de semana la hermana pequeña de Britney Spears, que nunca ha hablado en detalle de lo que ocurrió aquel día, ha recordado esa terrible experiencia para asegurar que la recuperación de la niña, que pasó varios minutos sumergida bajo el agua cuando el vehículo que conducía por su jardín volcó y se precipitó a un lago, fue un verdadero milagro.

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"Hace hoy tres años, el domingo de la Super Bowl cayó en 5 de febrero; jamás lo olvidaré, porque ese fue el día que mi mundo entero se paralizó. Empezó como cualquier otro domingo, yendo a la iglesia y visitando a la familia, y de pronto estábamos intentando salvar la vida de mi pequeña y viendo cómo los paramédicos se la llevaban mientras pensábamos que la habíamos perdido para siempre, y sentí literalmente que el tiempo se había detenido", ha escrito en su cuenta de Instagram.

"Dios nos bendijo con un verdadero milagro: Maddie no solo sigue con nosotros, sino que se ha recuperado sin secuelas".

El verdadero objetivo de Jamie al compartir este mensaje tan personal ha sido agradecer una vez más el apoyo de todos los que rezaron por su familia y por ella en aquella etapa tan dura y recordarles lo importante que es apreciar "las pequeñas bendiciones de la vida".

"Me siento llena de gratitud, hoy y siempre, incluso en los días malos, porque sé que son un regalo que muchos otros darían lo que fuera por poder disfrutar junto a los seres queridos que ya no están a su lado", ha concluido para celebrar el aniversario de lo que define como su milagro personal.

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