La Corte Superior de Gran Bretaña ratificó la detención del socio del periodista Glenn Greenwald y la confiscación de documentos filtrados que tuvo lugar en el segundo trimestre del año pasado en un aeropuerto de Londres.
La corte rechazó el miércoles una impugnación legal en la que se argüía que la captura de David Miranda constituía una infracción a la libertad de expresión.
Tres jueces dijeron que los agentes actuaron debidamente cuando invocaron la ley contra el terrorismo para detener el 18 de agosto a Miranda en el aeropuerto de Heathrow, donde confiscaron dispositivos cifrados y lo interrogaron durante casi nueve horas.
Los documentos habían sido filtrados por Edward Snowden, ex empleado de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA por sus siglas en inglés).
Los abogados del periódico The Guardian, que pagaron el viaje, habían solicitado a los jueces que dijeran en su decisión que Miranda fue detenido arbitrariamente bajo la legislación británica contra el terrorismo.
Sin embargo, el juez principal John Laws se manifestó en contra de esa postura en un comunicado.
La detención "fue una medida adecuada bajo las circunstancias", agregó. "El objetivo (de la detención) no sólo era legítimo, sino urgente", apuntó.
Los abogados del gobierno argumentaron que la confiscación fue necesaria para impedir que los materiales cayeran en manos de terroristas.




