VENEZUELA Internacionales -  15 de abril 2016 - 15:19hs

Venezuela adelantará media por crisis energética

Venezuela adelantará 30 minutos la hora para ahorrar energía ante la crisis en el sector eléctrico por la sequía en la represa que alimenta la mayor hidroeléctrica del país.

El vicepresidente para el Desarrollo Social Jorge Arreaza anunció el viernes que el país volverá a partir de mayo al huso horario de -04:00 GMT que tuvo hasta diciembre de 2007 cuando el entonces presidente Hugo Chávez decidió retrasar media hora los relojes para que los venezolanos pudiesen aprovechar la luz solar.

Al explicar los alcances de la medida, Arreaza indicó que el ajuste del huso horario permitirá un "mayor ahorro en el consumo eléctrico" y que se pueda "aprovechar mejor la luz del día de manera que no va atardecer tan temprano".

El vicepresidente para el Desarrollo Social informó que en los próximos días las autoridades se reunirán con representantes de diferentes sectores para realizar los ajustes en los horarios, pero insistió en que la medida no generará mayores complicaciones.

El cambio del huso horario había sido anticipado por el presidente Nicolás Maduro que indicó que la medida busca "sumar en el ahorro eléctrico del país".

El consultor internacional de sistemas eléctricos José Aguilar dijo a The Associated Press que el ajuste horario puede "ayudar algo" ante la crisis pero sostuvo que el impacto de la medida dependerá de la "demanda que tenga el país en ese instante y de cuánta lluvia esté cayendo".

La demanda promedio de Venezuela está en 15.500 megavatios diarios, según estimaciones oficiales.

El gobierno activó desde febrero una serie de medidas de racionamiento eléctrico y reducción del horario de trabajo en el sector público para tratar de ahorrar energía ante la falta de agua en la represa del Guri, que alimenta el mayor complejo hidroeléctrico del país que suple cerca de 60% del consumo nacional.

Maduro anunció la víspera que decidió declarar el 18 de abril día no laborable para el sector público y educativo que sumado al feriado nacional del 19 de abril en conmemoración de la independencia permitirá a parte de la población tener un asueto de cuatro días, incluidos sábado y domingo. El mandatario también decretó la Semana Santa como no laborable para el sector público y privado en un intento por ahorrar electricidad.

La semana pasada el gobernante decidió decretar los viernes como día no laborable para los empleados públicos durante los meses de abril y mayo con el fin de enfrentar la crisis. Desde febrero el gobierno llevó a cinco horas y media las jornadas diarias de trabajo en algunos ministerios y empresas públicas para contribuir con el ahorro de energía.

Ese mes, las autoridades impusieron un plan de racionamiento en los centros comerciales que implicó la suspensión de actividades durante la mañana y un horario de operaciones desde las 12 y hasta las 19 de lunes a viernes.

El gobernante indicó el jueves que se tomarán medidas drásticas de racionamiento entre abril y mayo en 15 centros comerciales del país que tienen un alto consumo eléctrico y que no han cumplido las exigencias de autogenerar su energía.

Los analistas consideran insuficientes estas acciones porque no se ha detenido el descenso en la cota del embalse del Guri, que se ha visto afectado en gran medida por una fuerte sequía que enfrenta Venezuela por el fenómeno climatológico de El Niño.

Las autoridades informaron a mediados de semana que la cota del Guri se ubicó en 242,88 metros sobre el nivel del mar. El nivel de agua de la represa está a 2,88 metros de lo que es considerada la cota de riesgo, de 240 metros sobre el nivel del mar, lo que podría obligar a las autoridades a paralizar a algunas unidades del Guri y ello generaría un apagón en varios estados del país.

Para cubrir las fallas del sistema hidroeléctrico el gobierno espera recurrir a las centrales termoeléctricas, que generan cerca de 6.500 megavatios. La mayor parte de la demanda eléctrica es atendida por el sistema hidroeléctrico.

Venezuela enfrenta desde hace seis años problemas en el servicio eléctrico como consecuencia de fuertes sequías, el aumento del consumo y el deterioro de las viejas instalaciones que el gobierno ha intentado compensar con millonarias inversiones y planes de emergencia. Los opositores y analistas estiman que parte de las inversiones en el sector eléctrico se perdieron por corrupción.