Ucrania Internacionales -  10 de febrero 2017 - 13:28hs

Cerca de 2.000 ucranianos asisten a funeral de jefe separatista asesinado

Miles de ucranianos se despidieron este viernes en el bastión separatista de Donetsk del líder militar prorruso Mijaíl Tolstykh, fallecido dos días antes en circunstancias poco claras.

El carismático comandante de 36 años, conocido con el nombre de guerra de "Guivi", encabezaba el batallón "Somalia" y se hizo popular durante la batalla por el aeropuerto de Donetsk, conquistado por los separatistas en enero de 2015, tras meses de enfrentamientos mortíferos.

Ante el féretro de Tolstykh, expuesto este viernes en la Ópera de Donetsk, cerca de 2.000 personas depositaron flores y cintas de San Jorge, símbolo de los prorrusos, según periodistas de la AFP.

"Guivi" murió el miércoles en su oficina en Donetsk en lo que las autoridades separatistas calificaron de "acto terrorista", y algunos investigadores indicaron que se utilizó un lanzacohetes portátil para abrir fuego contra él.

Los servicios de inteligencia ucranianos (SBU) desmintieron cualquier implicación y afirmó que se trataba de "una operación interna" para eliminar a algunos elementos en las filas rebeldes.

En varias ocasiones, "Guivi" se hizo filmar infligiendo malos tratos a los prisioneros ucranianos, forzando por ejemplo a un oficial a comerse sus charreteras u organizando un desfile a través de Donetsk para exhibir a los prisioneros ante la población.

Además de Tolstykh, varios jefes de guerra separatistas fueron asesinados en los últimos meses.

En octubre de 2016, el jefe de guerra Arseni Pavlov, más conocido como "Motorola", murió con su guardaespaldas al explotar una bomba ubicada en el ascensor de su edificio.

En 2015, los líderes cosacos Pavel Dremov y Alexandre "Batman" Bednov, prorrusos pero en litigio con las autoridades rebeldes, fallecieron respectivamente en un atentado con coche bomba y en una emboscada.

El comandante Alexei Mozgovoi también fue abatido en una emboscada en territorio rebelde.

El conflicto entre los separatistas prorrusos y el ejército ucraniano ha dejado más de 10.000 muertos desde que empezó en abril de 2014, cuando las regiones industriales del este se rebelaron contra Kiev, como consecuencia de la llegada de un Gobierno prooccidental y de la anexión de la península de Crimea por parte de Rusia.

FUENTE: AFP