El expresidente de Bolivia, Evo Morales

EFE

El Gobierno interino de Bolivia acusó este miércoles al expresidente Evo Morales de alentar protestas en su contra en plena crisis por el coronavirus, en lo que consideró un nuevo intento de desestabilizar al Ejecutivo transitorio de Jeanine Áñez.

El ministro interino de Gobierno (Interior) de Bolivia, Arturo Murillo, denunció que Evo Morales y su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), intentan otra vez "desestabilizar" el Gobierno interino, en esta ocasión en medio de la emergencia declarada en el país por el COVID-19.

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Murillo dijo en rueda de prensa en La Paz que Morales y el MAS llevan intentando desestabilizar al Ejecutivo transitorio desde que asumió el poder en noviembre pasado, ahora aprovechando esta "crisis".

"Es terrible que el MAS, que el expresidente buscado por terrorista, Evo Morales, esté alentando a su gente, esté enviando a su gente para tratar de desestabilizar un Gobierno", señaló.

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Las declaraciones del ministro interino se producen en un momento en que el Ejecutivo transitorio es cuestionado dentro y fuera del país, por organizaciones internacionales como Human Rights Watch, por la forma en que aplica las medidas de cuarentena para supuestamente acallar protestas en su contra.

En este contexto, Arturo Murillo expresó que se identificaron al menos a 35 "activistas" que estaban "mezclados" entre cientos de bolivianos que intentaban ingresar este pasado martes desde Chile a Bolivia por la frontera en Pisiga, donde fueron contenidos por militares.

Además señaló que tienen información de "inteligencia" de que pagan a cada una de estas personas unos 43 dólares "para que hagan eso".

Murillo indicó que hasta ahora hay 35 personas con sentencia en un juicio abreviado, que supone admitir la culpa, por "sedición" y "atentado contra la salud pública", que tiene de uno a diez años de cárcel, por incumplir la cuarentena en Bolivia.

El ministro interino sostuvo que se aplicará "todo el peso de la ley" para quienes tratan de "engañar, mentir y confundir" a los bolivianos, pues la instrucción de Áñez es de "aplicar la mayor dureza".

Al respecto, se refirió al reparto solidario de comida por sindicatos cocaleros en una zona del centro del país, donde tienen un notable control los seguidores de Morales y en la que desde hace meses la presencia del Estado es escasa entre protestas hacia el Gobierno interino.

"Mandan unos cuantos plátanos y piña tratando de ponerse una capa de ovejita", pero son "lobos sedientos", comentó sobre los detractores del Ejecutivo transitorio que controlan esta zona.

Bolivia tiene quince fallecidos y 210 casos positivos de coronavirus, de acuerdo al último reporte del Ministerio de Salud, con estado de emergencia sanitario declarado hasta el próximo 15 de abril que incluye una cuarentena con fuertes restricciones para salir de casa, que ha generado algunas protestas en la que hubo detenidos.

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