Ameth Pérez

Paula Medina Zárate, oriunda del corregimiento de Pacora, nació con una enfermedad cutánea llamada ictiosis, que le causaba piel seca y crecimiento de "escamas" sobre todo en sus extremidades. Pero la historia cambió en 2012 cuando Medina Zárate visitó el sepulcro del sacerdote capuchino estadounidense, Solanus Casey (1870-1957) quien falleció a los 87 años tras sufrir la enfermedad erisipela. A partir de aquí, la mujer sanó, según el testimonio que dio este martes entre llanto en una conferencia en la Curia Metropolitana.