Trump Hotels se pronunció este martes ante una denuncia por usurpación dentro de la propiedad del Trump Ocean Club International Hotel and Tower de Panamá, explicando que Orestis Fintiklis, está incumpliendo los términos acordados al momento de aprobarse la compra de 202 de las 369 unidades del hotel y las unidades de servicio de hotel.
Detalla que en octubre de 2016 “Trump Hotels acordó permitir la venta para proceder con una condición: que el Sr. Fintiklis acordara en que él de ninguna forma intentaría interferir con la gestión de Trump del Hotel o tomar otras medidas para rescindir su contrato de administración. En febrero de 2017, el Sr. Fintiklis aceptó, por escrito, estos términos y, en agosto de 2017, cerró la compra de las unidades”.
Según los hechos narrados por el Hotel en un comunicado, una vez firmada la compra, "Fintiklis había estado conspirando para quitar a Trump Hotels como Gerente y despedir la mayoría, sino a todos, sus empleados" y en octubre de 2017 envió a Trump Hotels un aviso de incumplimiento y presentó un arbitraje para rescindir el contrato de administración.
El arbitraje fue respondido por el Hotel en diciembre de ese mismo año a través de “una contrademanda por $50 millones en contra el Sr. Fintiklis y sus co-conspiradores por injustamente intentar rescindir el contrato de administración y fraude”.
Agrega que el acontecimiento más reciente el ocurrido el jueves 22 de febrero de 2018, cuando “Fintiklis llegó a Panamá con un equipo de seguridad privada y otros y lanzó un ataque coordinado para tomar físicamente la administración del Hotel… con la ayuda de su cómplice y compañero de unidad, Gary Lundgren, en los últimos días, han recurrido a tácticas estilo mafia, repetidamente intentando forzar su entrada en las oficinas de Trump Hotels, infiltrarse y alterar sus sistemas de computadoras en un esfuerzo para desactivar la tarjeta de acceso y amenazar e intimidar a cualquier empleado del Hotel que se resista”.
Trump Hotels, añade que “como resultado de su comportamiento agresivo, la policía local, así como un juez local ha tenido que hacer repetidas visitas al Hotel para mantener la paz y restablecer el orden. Cada vez le han dicho a los Sres. Fintiklis y Lundgren lo mismo: que no tienen derecho a desalojar a Trump Hotels como administrador y que la controversia debe ser resuelta en el arbitraje que inició el Sr. Fintiklis”.
Añade que a pesar de que está pendiente la selección de los árbitros que decidirán este asunto, “el Sr. Fintiklis recientemente decidió tomar el asunto en sus propias manos e intentar físicamente - y por la fuerza - remover a Trump Hotel como administrador, en flagrante violación de la disposición del acuerdo de administración que dispone que no habrá ninguna terminación sin decisión de un árbitro”.
FUENTE: Nimay González




