La ministra Consejera para Asuntos de Salud, Eyra Ruiz aclaró sobre su participación en una misa en la Iglesia de Santa Ana para dar “a dar el último adiós, con mucho pesar a una compañera”.
A través de un comunicado, la Dra. Ruiz sostuvo que al llegar a la iglesia, les tomaron la temperatura, “pasamos por un pediluvio desinfectante, nos aplicaron alcohol en las manos y todos utilizábamos mascarillas”.
“Me dirigí a dar el pésame a su madre Priscila Vastos y ocupe un puesto marcado. Por normas del Minsa (Ministerio de Salud), las iglesias pueden abrir sus puertas a los feligreses cumpliendo con albergar solo el 25% de su capacidad”, señaló.
Expresó que como ministra Consejera de Salud, está dispuesta a someterme a cualquier investigación, sin ningún privilegio, para esclarecer los hechos suscitados, tras las críticas y cuestionamientos por supuesta violación de las normas sanitarias.
Cabe señalar que las personas que fallecen en los hospitales por COVID-19 o sin el virus, sus familiares no pueden despedirlos.



