En el marco de la conmemoración del Día de los Fieles Difuntos , este lunes 2 de noviembre fue desarrollado en la Catedral Basílica Santa María La Antigua , un responsorio en memoria de todas las víctimas de la pandemia de la COVID-19 en Panamá.
“Nos hemos reunido en esta tarde en oración para hacer memoria de los hermanos y hermanas que nos han dejado en este tiempo de pandemia, para que en medio del dolor también elevar nuestra acción de gracias a Dios por sus vidas y para pedir al Dios de la misericordia que los tenga junto a sí en el gozo de su reino eterno. Nuestra oración es también por sus familias, para que reciban el don del consuelo y por todos los que han sufrido los efectos de este virus, los que han pasado por la enfermedad, así como los que sufren y sufrirán sus consecuencias” , manifestó el arzobispo de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa, durante la litúrgica interreligiosa.
En la ceremonia, participaron miembros de las diversas comunidades de fe, personalidades nacionales, representantes de gremios, clubes cívicos, agrupaciones empresariales, estudiantes, campesinos y de la sociedad civil.
"Esta es la motivación que nos trae esta tarde, orar por los próceres de nuestra historia pasada y de nuestra historia actual, por los fieles difuntos, especialmente aquellos que ya no están con nosotros a causa de esta pandemia, estamos no solo reunidos, estamos reunidos y unidos representantes de las autoridades gubernamentales, de la sociedad civil, de las etnias, de las diversas comunidades de fe y nos congregamos sin ver nuestras diferencias políticas ni religiosas, para elevar juntos nuestras súplicas al Dios de la vida para que nos fortalezca, para que renueve nuestra esperanza y nuestra fe en que sí es posible construir un Panamá justo, solidario y fraterno" , expresó Ulloa.
Como parte de este homenaje, los nombres de las víctimas de la COVID-19 en Panamá fueron proyectados sobre la Catedral Metropolitana, en un video mapping donde se destacó además la labor de personal médico y voluntarios al frente de la pandemia.
Cabe mencionar que al inicio de la ceremonia, el arzobispo dio a conocer que el presidente de la República, Laurentino Cortizo, se encontraba ausente en ese evento debido a que el mandatario está aislamiento voluntario y preventivo luego de que un colaborador cercano diera positivo por coronavirus, añadiendo que ya se hizo la prueba de COVID-19, y salió negativa.
Por otro lado, hizo referencia al diálogo del Pacto del Bicentenario convocado por Cortizo, el cual Ulloa indicó, “es el espacio propicio para plasmar juntos las bases con al cual construir la patria que soñamos, el Panamá que queremos, ellos reclama la activa participación de toda la ciudadanía y una actitud de privilegie el diálogo y no la confrontación”.
El evento se desarrolló siguiendo las medidas de bioseguridad establecidas, tales como la toma de temperatura, desinfección de manos, y la Catedral Basílica Santa María La Antigua estuvo a un límite del 25% de su capacidad.



