Marco Carrizo, director de libre competencia de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco), dijo que de ser necesario hacer una recomendación de regulación de precio para las pruebas autoaplicadas de COVID-19, se hará.
Explicó que es probable que estén por libre oferta y demanda, por lo que la Acodeco solo debe monitorear el mercado.
Agregó que los precios tienen que estar a la vista como con cualquier otro producto y las empresas deben reportar el precio de venta de las pruebas caseras de COVID-19.
El Ministerio de Salud (Minsa) reiteró que, de acuerdo con el Decreto Ejecutivo No. 5, las pruebas autoaplicadas deben ser avaladas por el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud para poder ser comercializadas.
Según las autoridades sanitarias, los resultados de las pruebas autoaplicadas para la detección de la COVID-19 son de carácter orientativo, sin valor diagnóstico, a excepción de lo que disponga la autoridad de Salud.
Los comercios que vendan estas pruebas deben cumplir con una serie de requisitos establecidos por el Minsa.




