El presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), Alejandro Ferrer, se pronunció recientemente sobre el creciente problema de extorsión que afecta a la industria de la construcción en Panamá. Ferrer señaló que ciertos grupos comunitarios han comenzado a exigir puestos de trabajo en proyectos de construcción a cambio de pagos y otras condiciones, lo que perjudica el rendimiento y el ambiente laboral en el sector.
Oportunidades laborales y contratación organizada
El presidente de CAPAC también destacó que históricamente la industria ha brindado oportunidades laborales a personas de las comunidades cercanas a los proyectos. Sin embargo, enfatizó la necesidad de establecer procesos organizados para la contratación. "El Ministerio de Trabajo pudiera participar, donde personas con experiencia y calificadas para realizar oficios en construcción tengan la oportunidad de trabajar, pero mediante un proceso normal y no mediante presiones", agregó.
Proyectos en riesgo social
Ferrer mencionó que esta situación ha sido más evidente en proyectos ubicados en zonas de riesgo social, como el caso de Curundú. Inicialmente, se buscó ayudar a ubicar a personas de la comunidad en estas obras, pero con el tiempo, el proyecto se ha distorsionado, lo que ha generado una serie de problemas en la industria.




