José Iván Ramos

El allanamiento a la residencia del ciudadano Max Crowe, en Albrook ha levantado las alertas para los activistas comunitarios. Esta no se trató de una medida para investigar una conducta penal, sino de una medida de fuerza por la vía civil que tomaron en su contra los propietarios de un kinder, un local escolar que está dentro de una zonificación residencial. Este secuestro hecho mediante vía legal es visto como una forma de intimidación a las asociaciones comunitarias que defienden diferentes fines.