Griselda Siciliani

EFE

La argentina Griselda Siciliani, nominada al Goya como mejor actriz revelación por su papel en "Sentimental", define como un "sueño" estar en unos premios que admira desde niña. "Después de tanto trabajo, tanto camino en la otra punta del mundo, se siente como un reconocimiento", afirma en una charla con Efe.

"Yo amo el cine español, y ya estar en esa gala, que la he visto desde chica por Televisión Española desde Buenos Aires, es algo muy emblemático para mí, es como un sueño. Y estar ahí en el mundo del cine español, que para mí es tan hermoso y soy bastante fan, eso ya me parece muy divertido", cuenta la intérprete, de 42 años.

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Rostro habitual de su país natal, Siciliani atesora una intensa carrera de casi dos décadas en el teatro y la televisión que la ha forjado como actriz y llevado a ser reconocida con multitud de premios, entre ellos el prestigioso Martín Fierro, pero, salvo su trabajo en "El último Elvis" (2012) y otros papeles menores, hasta ahora apenas había incursionado en el cine.

Por eso, "Sentimental", del director español Cesc Gay, es su particular prueba de fuego en la gran pantalla. "Mi reto, mi desafío era el cine, era aterrizar en el cine con esta película (...) desde un lugar de protagonista acá, en las ligas mayores", reconoce la argentina, candidata al Goya en la misma categoría que Jone Laspiur, por "Ane"; Paula Usero, por "La boda de Rosa" y Milena Smith, por "No matarás".

UNA PELÍCULA MUY TEATRAL

La experiencia de rodar el filme, que coprotagoniza con Javier Cámara y en la que también comparte cartel con Belén Cuesta y Alberto San Juan, todos ellos españoles, ha supuesto para ella el reto de cambiar de lenguaje escénico. "Porque para mí es bastante novedoso el cine, yo vengo del teatro, del escenario", reconoce.

Pero algo a favor es que es una adaptación de la obra de teatro "Los vecinos de arriba", escrita por el mismo Gay, y que Griselda ya conocía porque se había escenificado en Argentina.

"Tiene algo muy teatral la película y esa fue una herramienta de la que me pude agarrar", sentencia la actriz, que encarna a Ana, pareja de Julio (Javier Cámara) desde hace más de quince años. Una relación envuelta en la monotonía y en las discusiones.

"Hubo una química espectacular con Javier. Teníamos que armar esta pareja protagonista que cuenta estas cosas tan dolorosas y tan cotidianas de las parejas", agrega.

Se trata de una película que, disfrazada de comedia, según reconoce Siciliani, se adentra en "un montón de cosas muy profundas", como el "dolor" de una mujer que quiere "romper" como sea y salir del lugar donde está, "aunque sea enfiestándose con los vecinos".

Y es que todo explota cuando ella invita a casa a Salva (Alberto San Juan) y Laura (Belén Cuesta), los vecinos del piso de arriba, más jóvenes que ellos y que no esconden su ajetreada vida sexual. "Me sentí muy cómoda trabajando con todos ellos, por supuesto que tenemos maneras y culturas diferentes de trabajar (...) pero enseguida los cuatro armamos una cofradía comandados por Cesc", indica.

"Yo misma me veo como esa mujer casada hace 25 años hastiada, dolorida, frustrada y todo lo que va pasando. Mi personaje pasa por 200.000 estados durante la película", sentencia la actriz, que se inició en el mundo artístico de bien pequeña, cuando estudió danza.

LA LLAMADA DE LA SUERTE

Su papel en España surgió cuando Cesc Gay, director entre otras de la recordada "Truman" (2015), llamó al mánager de Griselda para decirle que había pensado en ella para su nueva película: "Cosa que me resultó rara porque no nos conocíamos. Y yo ni siquiera sabía que él había visto mi trabajo", añade la argentina.

"Cesc le contó a mi mánager que me había visto hacía diez años trabajar y que me había tenido en mente", rememora, para reconocer la "sorpresa y emoción" que le produjo esa propuesta.

Tras dar el sí y conocer el guion, llegaron los ensayos con su compañeros, en Madrid y Barcelona. Y después el rodaje, que culminó poco antes de la irrupción de la pandemia del coronavirus.

"Terminamos justo y a los 15-20 días se cerró el mundo. Y ahí Cesc se metió a editar como un loco y ya no sabíamos que iba a pasar, si se iba a estrenar o no", recuerda.

Finalmente, el filme, que aspira a cuatro Goyas más -mejor película, mejor actor protagonista (Cámara), mejor actor de reparto (San Juan) y mejor guion adaptado- llegó a los cines a finales de octubre.

Pero el cierre de fronteras impidió a Siciliani ir tanto a la presentación en septiembre en el festival de San Sebastián como al estreno oficial. "Así que estar viviendo ahora esto me da como un poco una revancha", sentencia la intérprete de series televisivas argentinas como "Patito Feo" y "Sos mi vida", cuyos planes pasan ahora por centrarse en el cine.

¿Y SI GANA?

Consultada por si se imagina llevándose el Goya en la gala del 6 de marzo en Málaga, Griselda se muestra sincera: "Si lo llego a ganar, voy a llorar tanto que no quiero ni que me vean con esa cara".

Pero ya solo el hecho de estar nominada lo toma como un éxito.

"Después de tanto trabajo, tanto camino en la otra punta del mundo, (esto) se siente como un reconocimiento... Yo lo siento así. En realidad el reconocimiento es por este trabajo en particular, pero es difícil correrse del camino recorrido", concluye.

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