Valeriano, el papá de Carlos, sufrió un ataque al corazón y lo llevaron de urgencia al hospital, por su parte, Carlos está destrozado de ver a su padre pegado a un respirador.
Minutos después, Valeriano entra en paro otra vez y muere; Carlos queda desconsolado, y empieza a ponerse en marcha con las empresas de su padre.
Helena lo llama desde España para darle sus condolencias y le dice que si necesita que vaya para Colombia y encargarse de la niña estaría dispuesta a hacerlo.