El humorista Louis C.K. llevaba desaparecido de la vida pública desde que el pasado noviembre su nombre se sumara a la larga lista de figuras poderosas que se habían visto envueltas de una forma u otra en escándalos de naturaleza sexual en el marco de la ola de cambio que azotó la industria cinematográfica a raíz de la la caída en desgracia de Harvey Weinstein.
En su caso, el humorista y productor fue acusado por cuatro mujeres -compañeras de trabajo- de masturbarse en su presencia, mientras que una quinta aseguró que lo había hecho mientras hablaban por teléfono. En aquel momento, él respondió con un comunicado público en el que admitía dicho comportamiento e insistía en que nunca pensó que estuviera haciendo nada incorrecto al haberles pedido permiso de antemano, pese a que existiera un claro componente de coacción o abuso de poder en vista de que era su jefe.
Aunque muchos de los involucrados en ese tipo de casos jamás volverán a recuperar sus carrera -como todo apunta a que ese será el caso de Kevin Spacey, por ejemplo- parece que Louis C.K. no se resigna. Este mismo lunes ofreció una actuación sorpresa en un escenario muy conocido para él, el Comedy Cellar de Nueva York, que todo sea dicho fue muy bien recibida por el público, hasta el punto de que le dedicaron una ovación antes de que arrancara su monólogo.
A lo largo de su intervención, que recordaba a sus antiguas rutinas de stand-up, no hizo referencia en ningún momento a la delicada situación en que aún se encuentra.El propietario del local, Noam Dworman, ha reconocido por otra parte a The Times que recibió una queja por la inesperada aparición de Louis.Todo apunta a que finalmente el humorista, que vio cómo el estreno de su película 'I Love You, Daddy' era cancelado y el proyecto condenado al olvido en respuesta a la polémica en que estaba envuelto, podría realizar un regreso tal y como vaticinaba hace meses su amiga Sarah Silverman.
La cómica, que coincidió con Louis en el circuito stand-up y le considera un hermano, ha reconocido en muchas ocasiones que no supo cómo reaccionar ante la noticia del deplorable comportamiento de este, sobre todo teniendo en cuenta que ella ha sido una gran defensora de movimientos como 'Me Too' o 'Time's Up', pero al mismo tiempo también ha insistido en que "el amor es complicado" y ha sido una de las pocas celebridades en atreverse a plantear el dilema de si ese tipo de faltas en el plano personal deben invalidar una trayectoria brillante de décadas, sobre todo cuando el culpable ya ha admitido su culpa y ha sido castigado por sus delitos si así lo requiriera la justicia.
FUENTE: Showbiz



