Además de preparar esa esperada gira veraniega en la que se embarcará junto a sus compañeras de las Spice Girls para reencontrarse con sus seguidores más nostálgicos, la cantante Geri Horner tiene que lidiar a diario con las numerosas responsabilidades que se desprenden de su condición de madre y, especialmente, con las necesidades claramente diferenciadas de dos retoños a quienes les separan nada menos que diez años: la casi adolescente Bluebell (12) y el pequeño Montague (2).
Precisamente sobre la intensa vida doméstica que comparte con el magnate Christian Horner -jefe de la escudería Red Bull de Fórmula 1- se ha pronunciado la intérprete inglesa en su última entrevista, una en la que no ha dudado en reflexionar sobre el carácter "estricto pero justo" que la define como progenitora y, asimismo, su objetivo de garantizar que sus pequeños comprenden a la perfección que su privilegiada situación económica no les corresponde precisamente por derecho.
"Diría que soy una madre estricta y firme, pero también justa. Odio esa soberbia de quienes creen que merecen algo por el simple hecho de ser ellos. Mi madre era limpiadora y yo llegué a tener seis trabajos semanales para que mi familia y yo pudiéramos salir adelante. Si algún día veo que mis hijos no paran de pedirme cosas y decir 'Más, más y más', entonces habré fallado. Trato de inculcarles el valor de la gratitud, el de la humildad y el del esfuerzo", ha explicado en conversación con la revista OK!
Pero al margen del tiempo que invierte en tratar de evitar que sus niños se conviertan en personas prepotentes y sistemáticamente caprichosas, la estrella de la música es plenamente consciente de que Bluebell -fruto de una relación anterior con Sacha Gervasi- y Montague no serán "perfectos" y tendrán que cometer sus propios "errores" para aprender que la vida es mucho más compleja que la burbuja en la que todavía viven debido a su corta edad.
"Para mí, tener una familia es algo precioso. Me hace sentir realizada y noto que la conexión de amor que me une a mis hijos es única e inigualable. Por otro lado tenemos esa relación de confianza que nos hace tomarnos ciertas licencias. Con ellos puedo estar de mal humor si tengo un mal día y no se lo tomarán como algo personal. Ellos tampoco son perfectos, al fin y al cabo somos humanos y hay que cometer errores", ha asegurado en la misma entrevista.
FUENTE: BANG showbiz



