Joan Collins considera una "tragedia" el auge de la ropa deportiva y cómoda

Showbiz

La octogenaria actriz Joan Collins se ha quedado atascada, y a mucha honra, en los extravagantes vestidos de noche recargados de lentejuelas, plumas y pedrería que convirtió en su seña de identidad cuando protagonizaba la serie "Dinastía" en la década de los 80.

La tendencia generalizada en la industria de la moda, encaminada a democratizar ese exclusivo mundo y a facilitar el acceso a las últimas tendencias, es algo que ella no comprende, al igual que tampoco considera una buena idea que la funcionalidad se haya convertido en la prioridad de los diseñadores a la hora de concebir sus colecciones.

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"Me gustaría que la gente se gastara más dinero en ropa, la verdad, porque parece que ya nadie se arregla como antes. Cuando lo haces, todo el mundo se te queda mirando o hacen comentarios maliciosos... Bueno, puede que no maliciosos, pero siempre dicen algo del estilo: 'Oh, vaya, hoy te has esforzado mucho'", lamenta en una nueva entrevista a la revista Vogue para promocionar su nuevo trabajo como imagen de la campaña navideña de Valentino.

"Me parece muy triste; muy pronto las mujeres dejarán de comprar prendas elegantes en las tiendas. Todo el mundo va a acabar llevando vaqueros y camisetas, lo cual me parece una tragedia".

Por sus palabras, no cuesta demasiado imaginar lo que opina del conocido como estilo Calabasas que el clan Kardashian y compañía han convertido en el código de vestimenta de toda una generación en Los Ángeles, donde ella reside, y que se caracteriza por haber llevado la ropa informal o las zapatillas deportivas a las pasarelas.

"Odio los vaqueros, los aborrezco", reconoce Joan. "Resultan muy poco favorecedores. Y odio aún más los que además tienen agujeros en las rodillas o por todas partes... Tampoco me agradan las camisetas con logos. Claro que me gusta ir cómoda, pero no pienso sacrificar a cambio la elegancia".

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