EEUU Famosos -  6 de febrero 2020 - 14:55hs

El funeral de Terry Jones mantiene vivo el espíritu de Monty Python

El malogrado actor y director recibió un homenaje a la altura de su legado durante el memorial con el que fue despedido por familiares, amigos y compañeros de profesión

El actor Terry Jones, también director, cómico y, ante todo, miembro de la mítica troupe de los Monty Python, recibió este miércoles un homenaje final a la altura de su genio creativo durante una ceremonia organizada por familiares, amigos y antiguos compañeros de la formación en el Crematorio de Golders Green, en el norte de la ciudad de Londres.

Según el diario Daily Mail, el memorial celebrado ayer estuvo marcado, evidentemente, por la emotividad que se espera de un acto de tal naturaleza, pero también por los gestos de humor y las hilarantes anécdotas que trajeron consigo los cuatro miembros del grupo que quedan con vida: John Cleese, Eric Idle, Terry Gilliam y Michael Palin.

Como se desprende de la información obtenida por el mismo medio, el ataúd del fallecido entró en la sala al ritmo de 'How Sweet To Be An Idiot', escrita por el también malogrado compositor Neil Innes, mientras que en una de las coronas de flores se encontraba una nota que rezaba: "Terry, no es el Mesías, simplemente un chico muy travieso. Con amor de tus seguidores John, Eric, Terry G y Michael", en referencia a una de las frases más recordadas de 'La vida de Brian'.

Otro de los detalles más llamativos de la jornada es el que tuvo el propio Terry Jones con las instrucciones que dejó escritas de antemano para los asistentes a su funeral: "El único requisito que nos dejó Terry es que teníamos que evitar ser aburridos a toda costa", ha afirmado uno de los invitados.

Sin duda, el discurso más conmovedor de la jornada fue el que ofreció la viuda de Terry Jones, Anna Soderstrom, quien estuvo acompañada en primera fila por sus hijos Bill y Sally, así como por la exmujer del artista, Alison Tefler. "A medida que su capacidad para hablar se desvanecía, las capas de convenciones sociales hacían lo mismo. Pero lo que quedó fue el Terry de verdad, igual de encantador, igual de travieso o incluso más, pero sobre todo tan bondadoso y generoso como el Terry que siempre hemos conocido", manifestó.

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