La pandemia del coronavirus ha afectado también a los planes de Natalia Vodianova para pasar por el altar con Antoine Arnault, el padre de sus dos hijos menores y su pareja de la última década. Su intención inicial era casarse en un evento por todo lo alto el pasado 27 de junio, pero finalmente esa idea acabó quedando relegada en favor de una sencilla ceremonia civil que ha tenido lugar este lunes en Francia.
La modelo rusa, que ha compartido varias fotos tomadas a la salida del ayuntamiento del distrito XVI de París, ha elegido para la ocasión un diseño de su compatriota Ulyana Sergeenko con cuello 'baby doll' y cinturón, que combinó con un sencillo ramo y unos salones de color blanco.
Según ha confirmado la novia en respuesta al comentario que uno de sus amigos ha dejado en su cuenta, su marido y ella planean organizar eventualmente otra ceremonia de carácter religioso. "Estamos esperando por nuestros seres queridos", ha asegurado.
El heredero del imperio LVMH se ha convertido ahora en el segundo marido de Natalia, que tiene tres hijos con su ex Justin Portman, y ella ha optado por firmar de nuevo un acuerdo prematrimonial porque, en contra de la creencia generalizada, le parece una decisión tan sensata como romántica.
"Cuando estás construyendo una nueva relación en tu vida, tienes que contemplar todos los escenarios posibles", señalaba en una conversación con el periódico The Times que mantuvo en agosto. "Si os queréis y queréis seguir haciéndolo incluso después de una hipotética separación, entonces la mejor forma de garantizar que las cosas seguirán siendo cordiales es contar con un acuerdo muy sólido. Y además, te aseguras de que seguiréis juntos por las razones adecuadas porque eliminas de la ecuación el aspecto financiero, que puede resultar muy complicado".
FUENTE: SHOWBIZ



