Ashley Graham durante el pasado desfile de Fendi en Milán

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Han pasado ya casi diez meses desde que la modelo Ashley Graham recibiera a su primer retoño Isaac, fruto de su década de sólido matrimonio con su marido Justin Ervin. Sin embargo, al margen del tiempo que ha pasado desde entonces y de lo familiarizada que está ya con los entresijos de la maternidad, la maniquí no ha podido evitar sentirse en cierto modo 'culpable' tras haberse alejado unos días de su niño con motivo de su regreso al trabajo, el cual se materializó hace unas semanas con su participación en el desfile de Fendi celebrado en el marco de la Semana de la Moda de Milán.

"Me dije varias veces que otras madres lo habían hecho ya, y mucho antes que yo. Pero es que en esos ocho meses no me había separado en absoluto de él, entonces estaba bastante nerviosa y con muchas dudas. No me sentí culpable en el plano más racional de la palabra, porque sabía que había dejado suficiente leche y que me iba por motivos de trabajo, que iba a estar cuidado por su padre y por su abuela. Pero la sensación no te la puedes quitar en lo emocional", ha reconocido a la revista SELF.

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Afortunadamente para la estrella de las pasarelas, su viaje a Italia tampoco le impidió permanecer en estrecho contacto con su familia para asegurarse de que Isaac se encontraba en perfectas condiciones, hasta el punto de que ha descrito la experiencia como una especie de período vacacional que se prolongó cuatro días.

"Tengo que decir que fueron como unas vacaciones y tuve tiempo para todo. Pero no te equivoques, ahí fui a trabajar y lo compaginé todo con mis tareas de madre. De hecho, las chicas de 18 a 24 o 25 años me miraban sorprendidas y me preguntaban qué estaba haciendo. 'Nada, estoy sacando leche para mi bebé', les contestaba yo con naturalidad. Se quedaron de piedra", ha bromeado la celebridad estadounidense.

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