Pekín (EFE).- El delantero maliense Frédéric Kanouté, que la semana pasada anunció el final de su contrato con el Beijing Guoan chino tras dos años, se despidió de Pekín como un turista más, ascendiendo la Gran Muralla en las afueras de la ciudad y declarando allí "el final de su viaje por China".
El jugador, que ayudó a escribir algunas de las páginas más brillantes en la historia del Sevilla FC, publicó en su microblog personal una fotografía en lo alto del famoso monumento, junto a la famosa inscripción de Mao Zedong en la que se dice que "quien no ha subido la Gran Muralla, no es un hombre bueno".
Kanouté jugó su último partido con el Beijing Guoan el pasado 27 de noviembre, en la vuelta de semifinales de la Copa de China ante el Guangzhou Evergrande, una despedida amarga porque su equipo fue eliminado con goleada (6-3) y él fue expulsado.
El jugador no ha mencionado por ahora si ha sido fichado por otro equipo, por lo que la prensa deportiva ha adelantado una posible retirada del futbolista, de 36 años.
El Beijing Guoan informó hoy de que Kanouté dejará la capital china mañana, 4 de diciembre, con destino a Dubai, sin dar más detalles. EFE



