Azize ordenó que quemaran vivo a Hazar, él se despertó en medio del crimen y le pidió a uno de los hombres de Azize que no lo hiciera, pero él prendió el fuego y se fue.
Hazar comenzó a gritar pidiendo ayuda, Azize se arrepintió y se devolvió al lugar para tratar de detener el fuego y logró salvarlo.



