El amor es realmente algo bonito. Lillian Weber, una estadounidense de 99 años, no ha aprovechado los días que le restan viajando por el mundo, tomando baño de sol o viendo televisión. Ella decidió dejar un legado mucho más bonito en este mundo: uno de amor y compasión.
Ella cose un vestido al día para una ONG Cristiana que distribuye ropa a niñas necesitadas en África y otros países pobres. El sueño de Weber es hacer 1,000 vestidos hasta cumplir los 100 años, que será el próximo 6 de mayo de 2015.
Hasta el momento, ella ha hecho más de 800 trajes. Ella dedica tiempo para que cada pieza sea única, llena de detalles y bella.
¡Qué ejemplo de vida! ¿Y tú? ¿Qué haces para ayudar a las otras personas? ¿Qué legado desea dejar en ese mundo?



