SAN JOSÉ (AFP). Unos 2,5 millones de niños centroamericanos trabajan, principalmente en labores de agricultura, con jornadas de trabajo extenuantes y peligrosas, que comprometen su futuro y el desarrollo de esta empobrecida región, lamentaron este martes grupos de derechos humanos.
En el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, activistas humanitarios y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) lanzaron un llamado para que las leyes que consignan los derechos de los niños se cumplan y se avance en su erradicación.
Un informe entregado a la AFP por la OIT precisó que en Centroamérica -donde la pobreza golpea al 40% de los 45 millones de habitantes-, aproximadamente trabaja un 21% de los menores (entre 5 y 17 años) en Guatemala, un 15% en Honduras, 13% en Nicaragua, 10% en Belice, 7% en Panamá, 6% en El Salvador y 5% en Costa Rica.
"Trabajo recogiendo botellas por 20 pesos (menos de un dólar) al día para ayudar con la comida de la casa", afirmó a la AFP Ronald Gómez, de 11 años, quien charlaba con sus amigos del barrio en un acto folklórico en las cercanías del populoso mercado "Iván Montenegro", al este de Managua.
Cientos de niños nicaragüenses que estudian y trabajan para ayudar a sus familias marcharon por sus barrios tocando tambores y se concentraron en puntos céntricos de Managua.
Gloria Salgado, de 37 años, admitió que tuvo que enviar a tres de sus cinco hijos a trabajar a la calle reciclando basura, para sostener el hogar, porque su marido "tampoco tiene empleo".
"Mientras tengamos una sociedad injusta donde los padres no ganen lo suficiente, tendremos niños jugando en los crematorios, alimentándose de la comida que hemos botado a la basura", lamentó el comisionado de Derechos Humanos de Honduras, Ramón Custodio.
Ofelia Taitelbaum, defensora de los Habitantes en Costa Rica, lamentó que el Estado ejerza un papel "omiso". "Hay leyes que no permiten el trabajo infantil, pero no se está vigilando. Estamos castigando a esos muchachos que sin estudios nunca van a salir de la línea de pobreza", expresó.
"Vamos caminando, pero ciertamente hay todavía retos importantes; mientras tengamos casi ese 5% de niños que todavía están trabajando", admitió la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla.
En Guatemala, donde casi un millón de menores trabaja -60% de ellos entre los 7 y 14 años-, grupos de derechos humanos pidieron la erradicación del trabajo infantil en labores peligrosas como las canteras o elaboración de juegos pirotécnicos.
En ese país, el ministerio de Trabajo se comprometió desde 2008 a no dar ninguna autorización de trabajo a menores de 14 años, y como en el resto de países de la región hay leyes y convenios internacionales firmados, pero las violaciones persisten.
El secretario general del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica), Juan Daniel Alemán, destacó que en el Istmo se hacen esfuerzos para que los niños tengan acceso a educación, salud, seguridad alimentaria y "capacitación digna", con "la escuela y el hogar como socios", con la armonización de un plan regional que incluya al núcleo familiar.



